TURBULENCIAS EN LOS MERCADOS DE DIVISAS

Turquía intenta atajar la crisis de la lira con la subida de tipos

Erdogan se pronuncia en contra de la decisión del Banco Central

ANDRÉS MOURENZA
ESTAMBUL
 
Pasada la medianoche del martes y tras una reunión de emergencia, el Banco Central de Turquía anunció un importante aumento de los tipos de interés de referencia (7,75 % al 12 %) y sobre los préstamos a una semana para los bancos (4,5% al 10%). Todos los turcos esperaban con ansiedad una decisión de calado para detener la profunda caída en la que se ha visto inmersa la lira desde hace ocho meses, cuando la bajada de los tipos de interés hasta el 6,5 % y la revuelta del Parque de Gezi ahuyentaron las inversiones del llamado «dinero caliente», que ha sido una de las bases financieras del rápido crecimiento turco de los últimos años. A partir de entonces las cosas no habían hecho sino empeorar, especialmente desde que el pasado diciembre se destapasen varios casos de corrupción que afectan a familiares y miembros del Gobierno. El martes se llegaron a pagar 2,4 liras por cada dólar y 3,2 liras por euro, una caída considerable teniendo en cuenta que a inicios del 2012 la paridad con la divisa europea era de dos a una.
En su comunicado, el Banco Central reconoció que «acontecimientos internos y externos» han tenido un «impacto adverso» en la lira turca y prometió seguir aplicando «una política monetaria restrictiva» hasta que haya una «mejora significativa». La lira reaccionó con una fuerte apreciación (3%); pero el alivio duró apenas un suspiro, pues por la tarde ya había perdido la mitad del terreno recorrido, haciendo temer que aún queda mucho para que se volatilice la crisis de la moneda turca, así como de otras divisas de países emergentes.
Aunque la mayoría de analistas internacionales han aplaudido la decisión del Banco Central, el ministro de Finanzas, Mehmet Simsek, advirtió de que este incremento de los intereses conlleva el riesgo de frenar el crecimiento. Más allá fue el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, quien dijo estar «en contra de la subida de tipos de interés».

ILUSIÓN CONSUMISTA / El mandatario turco necesita que los créditos fluyan con facilidad para que la mayoría de la población –con sueldos muy bajos- pueda mantener la ilusión consumista que ha permitido al político islamista conservar su apoyo pese a las continuas polémicas políticas. Y especialmente lo necesita de cara a las cruciales elecciones municipales del 30 de marzo, vistas como un plebiscito sobre su figura.