NUEVA POLÉMICA EN LOS INSTITUTOS

 

Las opiniones

FABRICIO CAIVANO
PEDAGOGO Y PERIODISTA
«Los padres no deben temer la no vigilancia»

«Los padres no han de temer la no vigilancia de sus hijos y no deben permitir que ese argumento, esa sobreprotección, se anteponga a las razones pedagógicas. Los colegios no se han de convertir en párquings de chicos. Yo soy partidario del aprendizaje intensivo, considero mejor concentrar el espacio cognitivo y luego dejar reposar los conocimientos adquiridos. Eso sí, eso supondría revisar los contenidos de las materias que se imparten actualmente».
 

FRANCESC IMBERNON
PROFESOR DE DIDÁCTICA DE LA UB
«Los chicos dormirían el 10% menos que ahora»

«En las comunidades donde se aplica la jornada intensiva, los estudiantes han de madrugar más y está demostrado que duermen un 10% menos. Está probado también que a última hora de la mañana llegan más cansados que a primera hora de la tarde, porque durante la comida recuperan energías. Finalmente, también se ha visto que tienen más deberes. Puestos a recortar, que no lo hagan con una medida que acabaría elevando el fracaso escolar».

FERRAN FERRER
CAT. PEDAGOGÍA SISTEMÁTICA Y SOCIAL UAB
«Las mañanas tendrían que estar más esponjadas»

«La jornada intensiva no es necesariamente perjudicial, siempre que se aplique con cierto margen de maniobra para los centros. Se debería tener en cuenta al menos dos cuestiones: que haya periodos de descanso suficientes, de manera que el horario matinal esté más esponjado que ahora, y que, después de las clases regulares de la mañana, se ofrezcan apoyos pedagógicos, refuerzos a los estudiantes con más dificultades o a quienes los precisen».

ÀLEX CASTILLO
VICEPRESIDENTE DE LA FAPAC
«Esta es una reivindicación meramente laboral»

«La jornada intensiva no es más que una reivindicación meramente laboral de un pequeño colectivo de profesores, el del sindicato Aspepc, y ahora a la Generalitat ya le va bien que se reclame por una cuestión de ahorro. El problema es que una medida de este calado no se puede aplicar sin el consenso de las familias y sin presupuesto. Si en la secundaria se juntan las seis horas y media de clase, el resultado se acerca peligrosamente a la jornada laboral de un adulto».

PEP MONTES
GERENTE DE LA ACELLEC
«Las empresas de ocio tendrán que adaptarse»

«Para las empresas que ofrecemos actividades de ocio en las escuelas, la jornada intensiva no supondría más que un ajuste de horarios y una adaptación de la oferta, similar a la que ya existe en otros países. Aquí se lleva años hablando del tema y, por lo que parece, las presiones de los profesores han acabado ganando terreno. ¿Qué haremos? Pues organizar las actividades extraescolares al final de la jornada lectiva, hasta la hora de salida del centro».

MONTSE ROS
SECRETARIA ENSEÑANZA CCOO CATALUNYA
«Hay que evitar que pasen toda la tarde ante la tele»

«La jornada compactada supone una mejora profesional importante, pero eso no es lo fundamental. Lo que debe preocupar es que no afecte a los alumnos, que no acaben toda la tarde delante del televisor. Y aquí hay mucho por explorar. Hay muchas opciones de actividades fuera del horario lectivo, que no suponen un coste añadido. Distintas escuelas, por ejemplo, podrían compartir proyectos, y los ayuntamientos también se deberían implicar».