DURA POLÉMICA SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS
Grecia se lanza a perseguir prostitutas
Escándalo por el arresto de 22 mujeres por «transmisión intencionada» del sida
Todo comenzó el pasado lunes. La policía griega publicó la foto y los datos personales de una joven rusa que se prostituía. Había sido detenida y sometida a una prueba médica que detectó que era seropositiva, y las autoridades policiales avisaban de que todos los que hubiesen mantenido relaciones sexuales con ella podían haber contraído la enfermedad. En un día, cientos de griegos telefonearon al Centro de Control y Prevención de Enfermedades al haber reconocido en la joven a la mujer con la que se acostaron. Desde entonces, 22 mujeres han sido detenidas bajo la acusación de transmitir intencionadamente el sida.
En Grecia, la prostitución es legal siempre que se realice en burdeles con permisos especiales, pero se calcula que solo en Atenas hay más de 300 prostíbulos oficiosos, además de calles donde muchas mujeres se ofrecen a precios ridículos forzadas por la precaria situación económica. El ministro de Sanidad, el socialista Andreas Loverdos, avisaba de que no quedaría burdel sin inspección gracias a una nueva ley que permite someter forzosamente a los extranjeros a controles sanitarios: «El sida se incrementa dramáticamente en nuestro país y parte del problema se deriva de la inmigración y la prostitución ilegales». «Los padres de familia van a burdeles y transmiten la enfermedad en sus hogares», dijo sin siquiera reparar que, de acuerdo con los medios griegos, muchos clientes pagan una tarifa extra para practicar el coito sin preservativo.
Las organizaciones de derechos humanos han puesto el grito en el cielo ante la flagrante violación de derechos que supone revelar públicamente parte del historial médico de una persona. «Esta iniciativa racista sin precedentes (...) ofende el concepto de derechos humanos y la propia dignidad humana, y alimenta la cultura de la discriminación no solo contra los individuos portadores del VIH, sino también contra otros colectivos vulnerables como los inmigrantes o las mujeres prostitutas», critica el comunicado de las oenegés griegas.
El ministro de Protección Ciudadana, Mijalis Jrisojoidis, también socialista y conocido por sus declaraciones racistas, respondió tachando de «hipócritas» a las oenegés y alegando que «la salud pública es más importante que la privacidad».
NO SABÍAN QUE ERAN SEROPOSITIVAS / Los exámenes forzosos han continuado. Ayer ya habían sido detenidas 22 supuestas prostitutas portadoras del sida, la mayoría griegas que se alquilaban para lograr un poco de dinero con el que comprar droga, según declararon ante la justicia. Las mujeres han sido imputadas por un delito de «transmisión intencionada» de la enfermedad a pesar de que todas aseguraron no saber que eran seropositivas. «Es cierto que he tenido sexo por dinero en algunas ocasiones. Fui arrestada, pasé una noche en el calabozo de una comisaría y cuando me desperté me dijeron que tenía sida», explicó una de las acusadas ante el tribunal, según recogió el diario Kathimerini .
Datos del Centro de Prevención subrayan que más de 2.000 hombres han solicitado esta semana ser sometidos a pruebas del sida.