EL ENÉSIMO HOMENAJE A UN ICONO INMORTAL

(EFE – AP – HERB BRITTS – EFE – STAR TRIO)
 

Una marca registrada y máquina de hacer dinero

La imagen de la actriz genera cada año entre 15 y 23 millones de euros

N. S.
BARCELONA
 
En tanto que carne de leyenda, Marilyn Monroe es además una fábrica de dinero, especialmente para quienes poseen los derechos de su imagen. Ha pasado de ser actriz a icono y a marca registrada. Su rostro es utilizado para vender gafas de sol, zapatos de tacón, vino –un tinto de Napa Valley lleva su nombre–, camisetas, ceniceros, cortinas de ducha y demás souvenirs que todos los años generan entre 20 y 30 millones de dólares (entre 15 y 23 millones de euros). Asimismo, en ella se han inspirado más de 300 biografías, innumerables documentales, las serigrafías de Warhol, miles de drag queens y millones de tatuajes. Y en el 2012, cincuentenario de su desaparición, se han multiplicado las posibilidades de negocio alrededor de su figura.
De ellas ya sacó tajada Hollywood hace unos meses con el estreno del biopic Mi semana con Marilyn , que le proporcionó a la actriz Michelle Williams una nominación al Oscar. Estaba previsto que también Naomi Watts se metiera en la piel del mito en Blonde , adaptación de la novela de Joyce Carol Oates reeditada hace solo unas semanas, pero poco se sabe a día de hoy del proyecto.
La cadena televisiva NBC también ha llevado a cabo su particular homenaje con la serie Smash , sobre unas actrices que pugnan por interpretar a Marilyn en Broadway. En unos días se estrena en España.

MATERIAL GRÁFICO INAGOTABLE / A mediados de abril se publicó Marilyn by Magnum , que recopila unas 80 fotografías tomadas por miembros de la famosa agencia, como Robert Capa, Henry Cartier-Bresson y George Rodger, y que incluye dos imágenes iné-ditas. De hecho, el material gráfico de la actriz todavía pendiente de ver la luz parece inagotable: también acaban de salir al mercado los volúmenes Marilyn: Intimate Exposures y Marilyn, August 1953: the Lost Look Photos . Y, en su número de junio, la revista Vanity Fair publicará una adaptación de las memorias del fotógrafo Lawrence Schiller, Marilyn & Me , que incluye una serie de desnudos inéditos con los que Monroe quería arrebatarle protagonismo a Liz Taylor.
La galería Getty de Londres exhibe hasta finales de mayo una muestra de fotografías, vídeos y vestidos que permiten repasar las diferentes estéticas que la actriz inmortalizó. En varias de ellas se ha inspirado la firma cosmética MAC en su nueva Colección Marilyn Monroe, de la que tal vez echara mano Madonna para grabar el videoclip Give me all your luvin , en el que, una vez más –ya lo hizo hace 22 años en Material girl , homenaje a Los caballeros las prefieren rubias– , vampiriza el mito. Y es que, como tantas otras en algún momento de su carrera –Christina Aguilera, Scarlett Johansson, Nicole Kidman, Lindsay Lohan–, la cantante ha mostrado siempre una fiera determinación de emular a Marilyn.
¿Qué habría pasado si Madonna hubiera desaparecido para siempre poco después de grabar el Like a prayer , antes de emparejarse con Guy Ritchie y darse el lote con Britney Spears? Afortunadamente, nunca lo sabremos.

 
De arriba abajo, Monroe posa para ‘Vogue’, en 1962; una de las populares serigrafías de Andy Warhol; con su entonces marido, Arthur Miller; desnuda para ‘Playboy’ (1949), y con Lauren Bacall y Humprey Bogart, en 1953. (EFE – AP – HERB BRITTS – EFE – STAR TRIO)