POSICIÓN ESPAÑOLA

Rajoy festejará la desintegración del eje ‘Merkozy’

El presidente confía en que Hollande sirva de contrapeso a la austeridad alemana

PILAR SANTOS
MADRID
 
Mariano Rajoy quiere que el candidato socialista, François Hollande, se imponga esta noche al actual presidente, el conservador Nicolas Sarkozy, en las elecciones francesas. Pero no lo ha podido decir en público ni tampoco de una manera tan clara: Sarkozy forma parte de la familia popular europea y, si el líder francés ya se tomó mal el apoyo que José Luis Rodríguez Zapatero dio en su momento a la socialista Ségolène Royal, en este caso su enfado podría ser histórico.
Según sus asesores en la Moncloa, si gana Hollande, Rajoy celebrará que se rompa la imponente figura de Merkozy , esa unión entre la cancillera alemana, Angela Merkel, y el dirigente francés que ha dominado la política europea durante los dos últimos años. Su manera de hacer y deshacer en Bruselas, ninguneando a las instituciones europeas y al resto de los Veintisiete enervaba al Ejecutivo socialista y también molesta al actual Gobierno. La ruptura de ese tándem permitirá, a juicio de los asesores de Rajoy, que a la línea de recortes presupuestarios impuesta hasta ahora por el eje franco-alemán, elevada a dogma de fe, se sumen políticas de crecimiento, como ha defendido Hollande durante la campaña.

BANCO CENTRAL EUROPEO / Estas fuentes citan, optimistas, varias de las opciones que se han puesto sobre la mesa: maximizar el esfuerzo inversor de los presupuestos de la Unión Europea, emitir bonos para financiar proyectos de infraestructuras, crear una agencia de calificación europea, aumentar la capacidad de crédito al Banco Europeo de Inversiones y, sobre todo, la posibilidad de reformar el Banco Central Europeo son algunas de las ideas que más gustan al Gobierno español.
«Ahora, Rajoy está suministrando antibióticos de caballo a la economía a base de reformas, pero darán resultado dentro de un año y medio. Si, mientras tanto, la Unión Europea aprueba planes de estímulo, que tendrán que ser muy creativos e imaginativos porque no hay dinero, esos planes podrían ayudarnos a pasar estos próximos meses sin ningún sobresalto», explica un diplomático de alto rango.
Rajoy, en todo caso, aseguran estas fuentes gubernamentales, no espera que la posible llegada de Hollande a la escena europea suponga una flexibilidad en las políticas de ajuste de manera que España, por ejemplo, pueda evitar hacer recortes para llegar al 3% del PIB en 2013, pero sí confia en que el dirigente socialista francés sea el principal promotor de políticas de crecimiento que hagan más llevaderos los compromisos adquiridos.

«MODERADOR» ENTRE PARÍS Y BERLÍN / Los asesores de Rajoy aspiran a que el presidente español pueda actuar como «moderador» entre la austeridad de Merkel y las ideas «en ocasiones provocadoras» de Hollande. En este sentido, avisan de que el líder socialista sigue de campaña hasta junio, cuando se celebran las elecciones legislativas, por lo que temen que no se pueda ver al «verdadero Hollande» hasta el verano.
El Gobierno español desea un buen entendimiento entre Merkel y el dirigente socialista, si gana, porque eso «beneficiará a todos los europeos» y «tranquilizará» a los mercados, muy pendientes de ese pulso entre ambos y la petición hecha por Hollande para que los 25 estados de la UE que han firmado el pacto fiscal lo reabran para incluir fórmulas de crecimiento.