EL GRAN PREMIO DE PORTUGAL DE MOTOCICLISMO

Marc Márquez conversa con Hugo Bucher, a la izquierda, Santi Hernández y Emilio Alzamora en su box.
Márquez sella la única ‘pole’ española
El piloto de Cervera brilla en Moto2 marcando un ritmo muy superior a Luthi, Redding y Espargaró
Solo él fue capaz de lograr ayer la pole position entre la armada española. Solo él fue capaz de rodar, durante los últimos ensayos del Gran Premio de Portugal (Tele 5, 12.20 horas), en tiempo de récord el 75% de sus vueltas. Solo él parte como favorito en el sinuoso Estoril que, por culpa de la crisis, va a perder el Mundial el próximo año. Solo Marc Márquez dejó boquiabierto a todo el mundo al lograr un tiempo estratosférico, rompiendo todos los récords y, no solo eso, sino machacando ese crono brutal del 1.40 minutos durante varias vueltas.
EL SALTO A MOTOGP / De ahí, tal vez, que el speaker oficial del Mundial le preguntase en la conferencia de prensa si empezaba a pensar ya en dar el salto a MotoGP. «Pues no, la verdad, no he pensado ni un minuto ello, ni pienso hacerlo durante los próximos siete meses, pues tengo por delante demasiado trabajo como para meditar sobre algo que ni siquiera sé cuándo ni cómo se va a producir», fue la sentencia del campeón de Cervera, que compartía mesa, casi nada, con Dani Pedrosa, Casey Stoner, Cal Crutchlow y Sandro Cortese.
Estoril, dicen los pilotos, es un trazado en el que es vital, no solo tener un ritmo tan vertiginoso como el de Márquez (el catalán hizo una vuelta en 1.40 y seis en 1.41 bajo, mientras que Thomas Luthi hizo tres vueltas en 1.41 bajo; Scott Redding, dos; Johann Zarco, una y Pol Espargaró, ninguna) sino arrancar desde la primera fila de la parrilla y estar muy atento a la rueda del más veloz pues, como señaló el líder de Moto2, «aquí si te pegas a una buena rueda, te puede remolcar hasta la meta».
INICIOS VERTIGINOSOS / Pero Márquez, el único poleman español de la jornada, cree que la carrera será otra cosa. También lo piensa, claro, Maverick Viñales, Luis Salom o Romano Fenati, a los que derrotó, también con enorme autoridad, Sandro Cortese, el alemán de KTM, el pupilo del finlandés Aki Ajo, el técnico que hizo campeón de 125 al joven de Cervera. Y también lo piensan, como no, un portentoso Dani Pedrosa, un impulsivo Jorge Lorenzo y un follonero Cal Crutchlow, la revelación del año en MotoGP, superados todos ellos, cierto por poco, nunca por más de dos décimas, por Casey Stoner. Ya ni les cuento como llueva, cosa que no ha ocurrido todavía pero que muchos temen que suceda hoy, precisamente hoy, el día de las carreras.
Es evidente que las primeras vueltas de las tres pruebas pueden ser fundamentales. De ahí que la sugerencia realizada, el pasado viernes, en la reunión de seguridad de los pilotos de MotoGP, por Lorenzo fuese rápidamente contestada con malos modales por el impetuoso y agresivo Crutchlow. El piloto mallorquín insinuó (algunos creen que medio en broma, medio en serio) que deberían alcanzar un pacto para no agredirse en las primeras vueltas y disminuir el peligro del inicio de cada gran premio. Crutchlow, que quiere llamar la atención de Yamaha para quitarle el sitio en el equipo oficial a Ben Spies, le dijo a Lorenzo que ni hablar, que él saldrá a saco en cada carrera. Valentino Rossi, en horas bajas, a más de un segundo de los favoritos de la categoría reina debido a los múltiples problemas de pilotaje que sufre con su Ducati Desmosedici, se apuntó a la sugerencia de Lorenzo: «Por mí, encantado, podemos pasearnos hasta las dos últimas vueltas y, entonces, pelear por el podio, vale, venga». Tranquilos, que no hay pacto. Saldrán a saco. Seguro.