LAS REFORMAS PARA IMPULSAR LA ECONOMÍA

Rehn, durante la presentación en febrero de las previsiones económicas de la Comisión Europea. (ARCHIVO / REUTERS)
 

Bruselas revisa el presupuesto para reorientarlo hacia el crecimiento

Rehn avisa de que se necesitan más inversiones transeuropeas en infraestructuras e innovación

El comisario anuncia que presentará a final de mes recomendaciones de reformas para cada país

ELISEO OLIVERAS
BRUSELAS
 
Los técnicos de la Comisión Europea están revisando de arriba abajo el presupuesto de la Unión Europea (UE) para buscar partidas no utilizadas o que previsiblemente no se utilizarán para intentar destinarlas a proyectos de inversión que puedan contribuir a reactivar el crecimiento económico europeo sin modificar la actual política de reducción del déficit público, según confirmaron fuentes comunitarias. El objetivo es maximizar la capacidad del presupuesto comunitario para financiar inversiones que impulsen el crecimiento y el empleo, ya que no se puede contar con dinero adicional más allá de lo previsto en el marco presupuestario europeo 2007-2013.
La tarea es ardua, porque las principales partidas destinadas a la inversión en el presupuesto de la UE para este año y para el 2013 (los fondos regionales y de cohesión) están ya adjudicadas a cada uno de los 27 estados. Además, hay muchas partidas que no pueden destinarse a otros fines que los previstos aunque al final no se gasten.
La Comisión Europea calcula que los estados tienen sin asignar aún unos 79.000 millones de euros de los fondos regionales y de cohesión adjudicados a cada uno de ellos para el periodo 2007-2013 y les ha recomendado que prioricen su inversión en proyectos que generen empleo. El problema es que las penurias presupuestarias de muchos países limitan la capacidad de uso de esos fondos, ya que el estado debe costear del 25% al 50% de los proyectos financiados con esos fondos europeos.
Una medida que estudia la Comisión Europea es realizar los proyectos financiados con esos fondos regionales europeos a través de las pequeñas y medianas empresas (pymes) para ayudarlas a sortear sus actuales dificultades crediticias.
Otra cantera que explora el Ejecutivo comunitario es agilizar la inversión de los más de 20.000 millones previstos para el periodo 2012-2013 en el Séptimo programa de Investigación y de Desarrollo de la UE.

AJUSTE INTELIGENTE / La reducción del déficit público «es inevitable», insistió ayer el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ante el Instituto de Estudios Europeas de la sección flamenca de la Universidad Libre de Bruselas. Pero, este saneamiento de las cuentas públicas, añadió, debe realizarse de forma inteligente sin recortar la inversión pública, ni las partidas que puedan contribuir al crecimiento.
Rehn defendió la estrategia de tres bloques promovida por la Comisión Europea como la más adecuada para superar la actual crisis: reducción del déficit, reformas económicas e inversión. Los países sometidos a presión de los mercados, como España, «deben convencer de su capacidad de resolver sus retos presupuestarios y restaurar la confianza».

RECOMENDACIONES A CADA PAÍS / La Comisión Europea, anunció Rehn, presentará a finales de mes unas recomendaciones específicas para cada país de la UE en materia presupuestaria y en materia de reformas estructurales. Además, España y los otros 11 países a los que se detectó riesgo de graves desequilibrios económicos también recibirán recomendaciones específicas adicionales sobre las reformas que deben aplicar para corregir esa situación, añadió el comisario.
Como complemento al rigor presupuestario y las reformas, «es necesario incrementar más la inversión», destacó Rehn. «Necesitamos más inversiones transeuropeas en infraestructuras, en energía, transporte, innovación, investigación y comunicaciones», subrayó Rehn.
Para contrarrestar la restricción crediticia y el temor a asumir riesgos que están frenando la inversión en la UE, Rehn volvió a defender incrementar el capital del Banco Europeo de Inversiones (BEI) en 10.000 millones, a pesar de la oposición que encuentra la propuesta entre los gobiernos de los Veintisiete. La ampliación permitiría al BEI conceder préstamos adicionales por valor de 60.000 millones con los que financiar nuevos proyectos de inversión.
La otra herramienta son los bonos para financiar proyectos de infraestructuras, que contarían con un respaldo del BEI y del presupuesto de la UE. Rehn indicó que confía que en junio concluya el trámite legislativo para crear estos bonos europeos y que puedan comenzar a utilizarse de inmediato.