GUANTÁNAMO

Los acusados del 11-S desafían la justicia militar

IDOYA NOAIN
WASHINGTON
 
El fracaso del intento del presidente de EEUU, Barack Obama, de cerrar Guantánamo y procesar por la justicia civil a sus reos tomó forma ayer en la base militar en Cuba, y lo hizo de manera caótica. Por primera vez en más de tres años, cinco de los acusados de estar tras los atentados del 11-S, que afrontan cargos por las 2.976 muertes de aquel día, comparecieron ante una comisión militar. Algunos familiares de víctimas siguieron la vista, plagada de incidentes, en directo. Otros en bases militares de EEUU.
Jalid Sheij Mohammed, supuesto arquitecto de los atentados y torturado hasta en 183 ocasiones con el método del ahogo simulado, se negó a contestar las preguntas del magistrado militar. Un par más de los enjuiciados se pusieron a rezar en medio de la vista y los cinco se quitaron los auriculares para no seguir la traducción. Entonces hubo que hacer la traducción en voz alta.
Aunque la Administración asegura que ha mejorado las protecciones legales y determinó que no se podrán usar, por ejemplo, declaraciones obtenidas bajo tortura, abogados y activistas de los derechos humanos denuncian que el proceso sigue marcado por las irregularidades.