EL EPÍLOGO

Barcelona Police Week

ENRIC
HERNÀNDEZ
 
El Abad de Vivanco, secretario del Consejo de Castilla, redactó en 1716 una instrucción secreta en la que aleccionaba a los corregidores destacados en Catalunya sobre cómo aplicar los decretos de Nueva Planta en lo concerniente a la prohibición de la lengua catalana. Les ordenaba, en concreto, que dictasen «las providencias más templadas y disimuladas para que se consiga el efecto sin que se note el cuidado». Tras el impresionante espectáculo policial al que hemos asistido esta semana en Barcelona, no estaría de más que tanto el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz , y el conseller catalán, Felip Puig, releyesen los sabios consejos del Abad.
Podemos escoger distintos baremos para evaluar el operativo policial ideado para prevenir incidentes durante la reunión del Banco Central Europeo (BCE) en Barcelona. Si lo medimos estrictamente por criterios de eficacia, no cabe duda de que ha sido un éxito en toda regla, dada la total ausencia de disturbios. Si analizamos su eficiencia económica, la nota es más baja: desplegar a 8.000 agentes en la ciudad para custodiar a 22 consejeros del BCE –con un coste de 500.000 euros solo en lo que atañe a la Generalitat– se antoja un dispendio mayúsculo, máxime en estos tiempos de austeridad y recortes sociales. Pero si examinamos el operativo por la imagen que han proyectado las instituciones, la calificación es de un rotundo suspenso.
Gobierno y Generalitat se disputaron el mando policial y han acabado arrogándose el éxito del despliegue, despreciando la tarea del otro y prodigándose en pueriles acciones propagandísticas. Como si de un desfile de modelos se tratara, en esta suerte de Barcelona Police Week los mossos han posado disfrazados de delincuentes y los francotiradores, con rifles de precisión apuntando a las aceras, lo que habrá atemorizado más a los pacíficos transeúntes que a los incomparecientes vándalos.
Jamás sabremos si los gobiernos exageraron la alarma al vaticinar graves disturbios o si los ha evitado el poder disuasorio de la exhibición policial. En todo caso, mejor hubiera sido haber conseguido el efecto sin que se notara tanto el cuidado.