ENTREVISTA

Stephin Merritt, en una reciente imagen promocional. (MARCELO KRASILCIC)
 

Stephin Merritt: «No me interesa la música en directo»

Compositor de The Magnetic Fields. Hoy toca en BCN

NANDO CRUZ
BARCELONA
 
El grupo neoyorquino, autor de discos como Get lost , I y 69 love songs , recupera los sintetizadores en Love at the bottom of the sea , disco que estrena en Apolo. Hidrogenesse es el grupo telonero (21.00 horas).

–Cierra una etapa de tres discos en los que no usó sintetizadores. ¿Qué ha aprendido trabajando sin ellos?
–No creo en absoluto en aprender. Pero, ciñéndome a su pregunta, diré que los sintetizadores se han asociado demasiado a la parte del teclado y a todo lo que ella implica: tonos exactos, división en melodías o acordes, el mecanismo on-off ... Pero si desvinculas el sintetizador del teclado puedes aprovechar todas las posibilidades que ofrece la electrónica.

–Acaba de decir: «No creo en aprender». ¡Pero si todo artista afirma que su carrera es un constante proceso de aprendizaje!
–No soy una persona espiritual. No creo en las profundas revelaciones psicológicas ni en la profundidad. Soy una persona superficial que cree en un mundo superficial. El mundo es frívolo. Y es mejor así. La profundidad, de hecho, es solo una ilusión.

–Ha trabajado a menudo con ukeleles y sintetizadores. Son instrumentos muy distintos, pero tienen algo en común: un ukelele parece una guitarra de juguete y un sintetizador parece un órgano de juguete.
–Por eso digo que al descontextualizar el sintetizador del teclado lo conviertes en un instrumento real. De lo contrario es un órgano de juguete.

–Entiendo. Al deconstruirlo pasa a ser un instrumento menos inofensivo. Es más imprevisible y peligroso.
–Sí, como los aparatos eléctricos que usan los jardineros para podar setos. Suenan peligrosos porque lo son.

–Siempre que le entrevisto acabamos hablando de Abba. A raíz de este disco, igual deberíamos hablar de The Human League. ¿Le marcaron?
–Sí. Dare fue una revelación; descubrió que se podía hacer un disco de sonido Motown con sintetizadores accesibles sin parecer un hobby . Cambió mi vida y la de mucha gente.

–¿Los vio en directo en esa época?
–Nunca los he visto. No me interesa la música en directo. Cuando has visto actuar a Einstürzende Neubauten ya no necesitas ver a nadie más.

–¿Acaso dejó de ir a conciertos tras ver a ese grupo alemán? ¿Por qué?
–Porque me dañaron el oído.
–Su canción God wants us to wait habla de la castidad prematrimonial. ¿Recuerda escuchar canciones de esta temática cuando era joven?
–Recuerdo S.E.X. , una canción del disco Prince Charming de Adam and The Ants. Decía: «Deja que los fanfarrones fanfarroneen / La virginidad no es un crimen / Tu cuerpo debería ser tuyo / Y compartirlo es sublime». A principio de los años 80 estaba aceptado ser bisexual siempre que asegurases que eras célibe. Morrissey decía que era asexual, Boy George decía que era bisexual aunque lo único que pretendía era tomar una taza de té... Había una extraña sensación de libertad, por lo menos en Inglaterra: todo estaba permitido mientras no lo hicieses.

–¿Qué pensaba usted en los años 80 de esas invitaciones al celibato?
–No hablo de política. Debo conservar mi pasaporte para poder viajar.

–¿Dónde compuso This horrible party? ¿Tras acudir a una fiesta?
–Me inspiré en otras canciones sobre fiestas horribles. Phil Ochs tiene una, Joni Mitchell tiene otra, Noel Coward tiene otra... Quería una canción chillona y detestable. Me gusta hacer canciones divertidas y no-divertidas. El primer Brian Eno es muy así: desprende esa energía idiota.

SEnD All she cares about is mariachi habla de un hombre que intenta seducir a una chica, aunque ella solo quiere bailar. ¡Y encontró tres palabras que riman con mariachi! Hibachi, Saatchi & Saatchi y... Liberace.
–Sí. Y lo más divertido es que ninguna de ellas está en el diccionario de rimas. Fui muy cuidadoso asegurándome, además, de que cada una proviniese de un idioma distinto.

–También utiliza en esta canción la palabra salchicha para referirse al sexo masculino. No sabía que en inglés también se usase. ¿Abundan en su idioma este tipo de sinónimos?
–Oh, sí. Hay un montón de diccionarios con términos coloquiales solo para referirse a atributos sexuales.

–¿Y cuál es su término favorito?
–Mmm... Mister Happy.