LA RONDA CICLISTA ITALIANA. VICTORIA Y LIDERATO CATALÁN

'Purito' Rodríguez celebra la victoria y el liderato, ayer en el podio de Asís. (REUTERS)
 

‘Purito’ se viste de rosa y sucede a Poblet en el pedestal del Giro

El ciclista de Parets triunfa en la décima etapa al atacar en la subida final a la basílica de Asís

SERGI LÓPEZ-EGEA
BARCELONA
 
Contaban ayer desde Italia que desde primera hora de la mañana solo había un nombre que se pronunciaba dentro y fuera del pelotón del Giro. Era el de Joaquim Rodríguez, o simplemente Purito , porque así lo conoce todo el mundo y porque así le gusta a él que lo llamen. «Algunos ya se han olvidado de mi nombre», acostumbra a repetir el corredor de Parets del Vallès, afincado ahora en el hermoso enclave andorrano de El Tarter, donde entrena cuando la nieve se lo permite, casi siempre en compañía de su amigo y gregario Xavier Florencio.
Purito , desde que decidió hacerse jefe de filas y emigró del Caisse d’Epargne –ahora Movistar– al Katusha, capital ruso, comenzó a creerse que podía convertirse en una estrella, en un ciclismo contemporáneo que elige a sus figuras, salvo contadísimas excepciones, en corredores maduros que han superado ampliamente la treintena, como el nuevo líder del Giro, o Samuel Sánchez, Cadel Evans, Levi Leipheimer y tantos y tantos otros. A los 33 años recién cumplidos, desde ayer Purito ha iniciado la conquista del Giro, en un año en el que demasiada gente piensa en el Tour, carrera que solo gana uno, y en el que Alberto Contador, al menos hasta agosto, hace penitencia, de forma obligada y siempre polémica.

LOS RIVALES / El corredor catalán tiene ante sí un maravilloso escenario, con Ivan Basso, Roman Kreuziger, Michele Scarponi y Frank Schleck, un día bien y otro mal, como siempre cuando no está en la grande boucle , como adversarios. Ciclistas que no son invencibles y sobre los que Basso, con dos triunfos en la prueba, sobresale como el más temido. Purito demostró ayer que cuando una etapa o una carrera finaliza en un repecho, que más que montaña se puede considerar un muro, como la ascensión a la basílica de San Francisco de Asís, no tiene rival, sobre todo si Philippe Gilbert y Alejandro Valverde no aparecen entre los concursantes.
En un Giro donde por primera vez Purito ha respondido en las contrarrelojes, de las que salió situado como el mejor entre los escaladores, donde no tiene que ir a contrapié y donde deben ser los otros quienes le resten tiempo, puede permitirse el lujo de soñar. «Él sueña y a mí me hace soñar porque creo que podrá cumplir precisamente el reto de llegar vestido de rosa a Milán», expresó ayer un feliz Àngel Edo, exciclista y mánager del maglia rosa .

CITA CON LA HISTORIA / El triunfo, aparte de los 17 segundos de los que goza en la general sobre el canadiense Ryder Hesjedal, que no debe ser rival en la alta montaña, le gratificó por entrar en la historia del ciclismo español y catalán. Español, porque se instaló entre los pocos corredores que han logrado victoria en etapas de las tres grandes . De los ciclistas que están en activo solo lo han hecho el lesionado Pablo Penkas Lastras, Juanma Gárate y Contador. Y catalán, porque desde 1961 ningún paisano suyo se vestía de rosa en la prueba italiana. Aquel año lo hizo Miquel Poblet. Conviene recordar que en 1967 Pepe Pérez Francés también se colocó líder en Italia. Él es nacido en Peñacastillo (Cantabria). Un día se peleó con su padre, abrió la puerta de su casa, se marchó a Barcelona y jamás regresó a su tierra. Y tampoco hay que olvidarse de otro catalán de adopción, Pere Muñoz, que en 1986, año en que fue décimo, conquistó la montaña del Giro y se vistió con la maglia verde.
«Voy a trabajar para mantener la maglia rosa tanto tiempo como pueda. Mi objetivo es luchar por la victoria, aunque soy consciente de que la última semana es muy dura, por lo que hay que competir de forma muy inteligente. Es la única manera de poder ganar el Giro», declaró ayer Purito tras bajar del pedestal de Poblet vestido de rosa.

'Purito' Rodríguez celebra la victoria y el liderato, ayer en el podio de Asís. (AFP / LUK BENIES)