LA AVENTURA. UNA EPOPEYA JUNTOS

Xavi abraza a sus compañeros. (JORDI COTRINA)
 

Pedro viajó desde Premià hasta Madrid

EL PERIÓDICO
 
Dentro de unos años, cuando Pedro esté, tal vez, en su Tenerife natal rememorando viejas aventuras con sus hijos, incluso nietos, podrá recrearse en una epopeya increíble que le llevó desde Premià de Mar, un anónimo campo de césped artificial, hasta el Calderón, convertido en San Mamés por una noche, teniendo la Copa del Rey por testigo. A Pedro, antes Pedrito, luego Pedro CR17 y ahora simplemente Pedro, le tocó protagonizar una hermosa aventura junto a Pep Guardiola, el técnico que lo rescató de esos campos de Dios, confiando en la honestidad de un delantero que terminó siendo campeón del mundo. Con el Barça y, además, con la selección española.
Pedro, simplemente Pedro, disfrutó de la noche que llevaba meses esperando para dedicárselo a Pep, «el técnico que me cambió la vida», como no para de recordar cada vez que alguien se acerca a él. Llegó Pedro a Madrid, la estación final de un largo y hermoso viaje que empezó hace casi cinco años en Premià. Llegó Pedro y volvió a ser Pedro.

INTENSIDAD, GARRA... / Y sabido es que cuando recupera esa chispa, esa intensidad, esa garra, el Barça se transforma. Se muta. ¿Por qué? Porque da la sensación de que no hay un solo Pedro sobre el césped sino que se multiplica en pequeños clones para incordio del Athletic. En tres minutos de partido, dos disparos y un gol. Pero no se detuvo ahí. A la media hora, el segundo y la memoria evocaba ese eterno viaje que se detuvo primero en Mónaco (Supercopa de Europa), Abu Dabi (Mundial de clubs), Wembley 2011 (suyo fue el primer gol de la final europea) y Madrid 2012 en una Copa soberbia.
En la última noche juntos, Pedro no quiso abandonar a Guardiola, al que le brindó su obra final.