EL TURNO
De Soler Serrano a la ‘Marató’

GABRIEL
PERNAU
Las inundaciones del Vallès de 1962 dejaron cerca de mil víctimas mortales, miles de heridos y damnificados y pérdidas por valor de miles de millones de pesetas. El régimen de Franco se vio desbordado por la magnitud de un desastre que él mismo había propiciado. El origen de la catástrofe era natural, pero muchas de las muertes se habrían podido evitar si se hubiera impedido la construcción de barrios enteros en los bordes de los barrancos y rieras y si sus márgenes se hubieran mantenido limpios.
El Gobierno tampoco supo cómo reaccionar ante el drama. Movilizó al Ejército y prometió ayudas que en muchos casos nunca se materializaron. La reacción vino de la sociedad civil, de los miles de voluntarios que participaron en el desescombro y de las grandes colectas de dinero y material para los damnificados que Joaquín Soler Serrano puso en marcha desde Radio Barcelona. La campaña (hoy lo llamamos maratón) fue secundada por emisoras de todo el Estado. La respuesta fue tan masiva que en pocas horas ya se habían recaudado 8 millones de pesetas y llegó un momento en que algunos alcaldes pidieron que se dejara de enviar comida y ropa porque ya no tenían donde guardarlas. Los No-Do celebraban la colaboración ciudadana: «De toda la nación se han organizado colectas, las emisoras de radio trabajan incansablemente y hacen llamamientos que no necesitan reiteración. De toda España afluyen a Barcelona materiales en una suma ejemplar de generosidades y de cristiana caridad».
En septiembre se cumplen 50 años de las inundaciones del Vallès y no parece que hayamos avanzado mucho. Llega un desastre y los gobiernos, desbordados, tienen que volver a recurrir a la solidaridad ciudadana para que cubra lo que ellos no pueden abarcar. De Soler Serrano a la Marató per la pobresa. Volvemos donde estábamos. Es como si el tiempo no hubiera pasado.