UNA SENTENCIA HISTÓRICA

Los egipcios vuelven a la calle tras la cadena perpetua de Mubarak

El ‘rais’ derrocado y el exministro del Interior son condenados por la matanza de manifestantes

La absolución de los hijos del expresidente y seis exaltos cargos policiales desata las protestas

LAURA MILLÁN
EL CAIRO
 
Hosni Mubarak, el último faraón del Egipto moderno, escuchó ayer la sentencia que le condena a cadena perpetua encerrado en una jaula y tumbado en una camilla, con las manos sobre el pecho y el rostro inexpresivo escondido tras unas gafas ahumadas. Egipto volvió a hacer historia ayer cuando el juez del tribunal penal de El Cairo, Ahmed Rafaat, leyó la sentencia que condena a Mubarak, de 84 años de edad, a la cadena perpetua. La Fiscalía pedía la pena de muerte, aunque pocos egipcios creían que el depuesto presidente iba a recibir la pena capital. Mubarak es el primer líder depuesto por la primavera árabe condenado en un juicio y en su propia presencia.
La misma suerte corrió su exministro del Interior, Habib al Adly, también condenado a cadena perpetua. Ambos han sido hallados culpables de complicidad en la muerte de 846 manifestantes durante la revolución del 25 de enero, que puso fin a tres décadas de dictadura. El tribunal, sin embargo, absolvió por falta de pruebas a seis altos cargos del Ministerio del Interior encargados del dispositivo de represión de los manifestantes, un hecho que fue duramente criticado por los revolucionarios egipcios, así como por los defensores de los derechos humanos. Decenas de miles de personas se concentraron ayer en la plaza Tah-
rir, símbolo de la revolución, para manifestar su rechazo. Algunos pedían que Mubarak fuera ejecutado.

DELITO PRESCRITO / Además, el fallo desestima las acusaciones de corrupción financiera contra Hosni Mubarak y sus hijos, Alaa y Gamal, puesto que los delitos se cometieron hace 10 años y ya han prescrito. En este caso de corrupción también resultó absuelto el magnate Hussein Salem, juzgado en rebeldía, ya que actualmente se encuentra detenido en España a la espera de ser extraditado. Aun así, los hijos del expresidente egipcio siguen bajo custodia policial, puesto que tienen otras causas judiciales en proceso.
Tras escuchar la sentencia y durante su traslado en helicóptero a la prisión de Tora, Mubarak sufrió una crisis cardíaca aguda que le obligó a ingresar en el hospital del centro penitenciario. El rotativo egipcio Al Masry Al Youm informó que el rais se negó a bajar del helicóptero y sus acompañantes tardaron 20 minutos en convencerlo.
Segundos después de que el juez Rafaat terminara de leer la sentencia –calificó de «era oscura» la presidencia de Mubarak y de «amanecer» la nueva etapa tras la revolución–, los abogados de la acusación, insatisfechos por la absolución de los hijos de Mubarak y los excargos policiales, la emprendieron a puñetazos en la misma sala del juicio. Los abogados de la defensa, por su parte, anunciaron que apelarán el fallo que condena al expresidente. Frente al edificio del tribunal hubo rifirafes entre manifestantes y la policía.
La noticia aterrizó con fuerza en medio de la agitada escena política egipcia, que se encuentra a medio camino de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Los Hermanos Musulmanes tacharon el fallo de «absurdo, ilógico e irracional» en un comunicado. «¿Quién mató a los mártires, si los líderes y los comandantes de la policía son inocentes?», se preguntaba la Hermandad.
De nuevo, la cofradía islamista se presentó a sí misma como guardiana de la revolución –pese a que ha dado la espalda a los revolucionarios en momentos clave– y llamó a los egipcios a salir a las calles. Así, los Hermanos Musulmanes esperan hacer valer a su candidato a la presidencia, Mohamed Mursi, frente a su oponente y último primer ministro de Mubarak, Ahmed Shafiq.

RUMORES / La campaña de Shafiq se apresuró a desmentir los rumores de que el candidato indultará al rais si gana las elecciones y se convierte en presidente. «Algunos están intentando aprovecharse de las circunstancias actuales», señaló en un comunicado, consciente de que la condena de cadena perpetua a Mubarak puede perjudicar al candidato.
A pesar de la indignación de los manifestantes por las absoluciones, los revolucionarios pueden apuntarse un tanto: anoche, y por primera vez desde su detención, Mubarak durmió en la prisión de Tora, a pocos metros de las celdas que todavía ocupan algunos de sus opositores.
 

Una manifestante le da con una sandalia en la cara al póster de Mubarak. (REUTERS / AMR ABDALLAH DALSH)
 
Seguidores de Mubarak, abatidos, tras saber que ha sido condenado a cadena perpetua. (REUTERS / MOHAMMED SALEM)
 
Un cordón policial frente una horca, ante el Tribunal Penal de El Cairo. (REUTERS / MOHAMMED SALEM)
 
Cientos de egipcios se concentran en la plaza cairota de Tahrir, desde primera hora de la tarde. (EFE / AMEL PAIN)
 
Hamdeen Sabahi, quien fuera candidato presidencial, es llevado en andas por cientos de egipcios en la plaza de Tahrir. (EFE / AMEL PAIN)
 
Manifestantes egipcios celebran la sentencia de cadena perpetua contra el expresidente Mubarak. (EFE / KHALED ELFIQI)
 
Hosni Mubarak, con gafas de sol, en la celda instalada en la sala de la Academia de Policía de El Cairo (Egipto). (REUTERS / STRINGER)
 
Policías esperan al sol mientras se juzga a Mubarak en el Tribunal Penal de El Cairo. (REUTERS / AMR ABDALLAH DALSH)
 
Grupos de egipcios celebran con júbilo la cadena perpetua para Mubarak (EFE / KHALED ELFIQI)