EFECTOS PARA LOS CIUDADANOS
Crédito y deuda más barata
El rescate protege a los clientes bancarios aunque no permitirá suavizar el ajuste
El rescate europeo a España permitirá restablecer la credibilidad en el sector bancario español, facilitar la financiación de las entidades en el mercado interbancario nacional e internacional y romperá el actual vínculo entre la crisis bancaria y la deuda pública española para lograr que los tipos de interés que debe pagar el Estado bajen sensiblemente desde sus carísimos niveles actuales del 6,24% en los bonos a 10 años, según los responsables de la Unión Europea (UE).
ECONOMÍA
Reactivar el crédito e impulsar la actividad
La ayuda europea debería permitir «restablecer la concesión de créditos por parte de las entidades a las empresas y a los particulares para facilitar el funcionamiento de la actividad económica e impulsar la recuperación», indicó el portavoz del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn. La fuerte restricción crediticia que padece España desde hace más de tres años es uno de los factores responsable del agravamiento de la crisis económica, del cierre de numerosas empresas y del aumento del desempleo.
PRESUPUESTOS
Sin respiro en los ajustes y recortes
El rescate a España, aunque solo afecte al sector financiero, obligará al Gobierno de Mariano Rajoy a mantener una política de duros ajustes y recortes presupuestarios en el 2012, 2013 y 2014 para reducir el déficit público al ritmo exigido por el Consejo de Ministros de la UE. El Eurogrupo ha condicionado el mantenimiento de la ayuda financiera al cumplimiento por parte de España de sus compromisos en déficit y reformas estructurales. Los ministros de la eurozona han advertido de que supervisarán de forma «estrecha y regular» los logros del Gobierno en ambos temas.
FINANCIACIÓN
Más barato que haber emitido deuda pública
La ayuda europea saldrá más barata para el Estado que si hubiera que tenido que emitir deuda pública por el mismo importe para financiar la recapitalización de las entidades. El tipo de interés que deberá abonar España al fondo de rescate europeo por esa ayuda será significativamente menor del que los mercados exigen actualmente a España debido a las dudas y desconfianzas que genera la gestión del Gobierno.
IMPACTO
Sin pérdida si el banco devuelve los fondos
El Estado español será el receptor de la ayuda europea y el responsable en última instancia de su devolución, según la normativa del fondo europeo. La ayuda contabilizará como deuda en las cuentas nacionales y el pago de los intereses como déficit. En teoría, las entidades financieras beneficiarias deberán asumir el coste final de la ayuda. La operación solo supondría un quebranto directo para el Estado en el caso de que los fondos fueran consumidos por las pérdidas de la entidad y que el banco no pudiera al final devolver la ayuda ni los intereses de la misma.
CIUDADANOS
Seguridad para los ahorros sin ‘corralito’
Para los ciudadanos el rescate europeo supondrá en el lado positivo una tranquilidad financiera, ya que reforzará la solidez de los bancos frágiles de los que sean clientes y protegerá sus ahorros. Asimismo, evitará el riesgo de cualquier corralito financiero como el augurado por algún economista. Por el lado negativo, los ciudadanos se verán afectados por la política de ajustes, aunque el Gobierno tendría que aplicarla en cualquier caso sin rescate por imposición de la eurozona. Si alguna entidad no pudiera devolver las ayudas, eso implicaría ajustes adicionales para absorber esa pérdida y respetar el objetivo de déficit.
SECTOR
Saneamiento y mejor supervisión bancaria
La ayuda europea impondrá a los bancos beneficiarios la obligación de acometer una importante reestructuración, que deberá respetar las normas europeas sobre ayudas públicas y que deberá ser aprobada por la Comisión Europea. Las entidades podrán ser inspeccionadas in situ en cualquier momento por las autoridades europeas. El rescate implicará, bajo tutela de las autoridades europeas, un endurecimiento de las normas sobre gestión bancaria y un reforzamiento del sistema de supervisión y regulación bancaria nacional para que no vuelva a repetirse una crisis parecida.