LOS MERCADOS
Que nunca nos separaríamos

PABLO
ALLENDESALAZAR
Decía ayer Christine Lagarde, la máxima mandataria del FMI, que hay «menos de tres meses» para salvar al euro. Y al leerlo, se venía a la cabeza una vieja canción de The Marvelettes, uno de esos maravillosos grupos de chicas de la Motown: «Me prometiste que me querías, que nunca nos separaríamos, y en tres meses, dos semanas, un día y una hora rompiste mi corazón»...
Por el bien de todo el continente, ojalá que no nos pase como a la protagonista de la canción. Pero, de momento, lo que está claro es que la confirmación del rescate de España –suave, templado, camuflado o como cada cual prefiera llamarlo– ha defraudado las expectativas de los inversores.
La confusión y el ruido que han generado el Gobierno y las autoridades europeas respecto a las características de la ayuda se han sumado a los crecientes mensajes de quienes aseguran que el apoyo no será suficiente. Por si fuera poco, Bruselas ha abierto la puerta a algún tipo de corralito en caso de que Grecia, que elige nuevo Gobierno el domingo, se decante por salir del euro. Y en la cola de fichas del dominó tambaleante se atisba ya a Chipre e Italia.
No es de extrañar que el interés del bono español a 10 años tocase ayer el 6,8%, lo que llevó a la prima de riesgo a un máximo de 543 puntos básicos, si bien luego se redujo a 528 entre rumores de que el BCE podría estar comprando deuda del Tesoro. El Ibex 35, que registró alzas superiores al 1% por la mañana, cerró con un ascenso de apenas el 0,09%, hasta los 6.522,5. Tres meses: mediados de septiembre.