
Carlos Dívar llega a la sede del Consejo General del Poder Judicial, ayer en Madrid. (DAVID CASTRO)
Dívar pone fecha a su dimisión tras quedarse sin apoyos en el CGPJ
El juez presidirá mañana un acto con el Rey y se irá el jueves tras asumir que la situación es «insostenible»
14 de los 21 consejeros le exigen la renuncia por la mala gestión de la crisis y el deterioro del organismo
Carlos Dívar, presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, se va, pero lo hará el próximo jueves, en el plazo que él se había marcado, y no cuando querían los cinco vocales que se pusieron al frente de la rebelión. De este modo, el jefe de los jueces presidirá su último acto oficial mañana, rodeado de algunas de las más altas instituciones del Estado (el Rey, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, los expresidentes del Supremo y los presidentes de las Cortes Iberoamericanas) en el acto del bicentenario del alto tribunal. Después, dimitirá.
Dívar ya asumió hace unos días que su dimisión era la única salida a la crisis a la que ha abocado a la judicatura con su negativa a dar explicaciones coherentes sobre sus 32 viajes a Marbella y otras ciudades desde el 2008. En los últimos días han desfilado por su despacho varios vocales, como Ramon Camp, para pedirle que dimitiera. Los últimos en hacerlo fueron los cinco jueces de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, que, minutos antes del pleno de ayer, le preguntaron qué pensaba hacer. Dívar les comunicó que había decidido marcharse.
Ya ante todos los consejeros, el jefe de los jueces lamentó que su actuación haya dañado «la imagen de la justicia y de los jueces», pero también denunció que ha sido objeto de un «acoso cruel e innecesario». Pese a ello, les explicó que no iba a defenderse y que solo quería escucharles. 14 de los 21 vocales le reiteraron, como una letanía, que debía dimitir ante «el deterioro de la institución, la desconfianza generada en la sociedad, su inadecuada gestión de la crisis y el debilitamiento del CGPJ».
LA RESPUESTA / Acorralado ante cada vez más peticiones, Dívar comunicó que compartía la opinión de los vocales de que la situación era «insostenible» y añadió: «La próxima semana, anunciaré una postura rotunda y contundente. Está bastante claro lo que quiero decir». Esto es, dimitirá, aunque no llegó a mencionar la palabra en ningún momento.
Tras este anuncio, los vocales decidieron aplazar las votaciones de la petición de dimisión, presentada por Margarita Robles y otros tres consejeros, y la de destitución, planteada por el magistrado José Manuel Gómez Benítez, hasta el pleno convocado para el jueves. No obstante, Robles se resistió hasta el último minuto y solo cedió cuando comprobó que el acuerdo para demorar la salida de su jefe era apoyado por 17 vocales. Entonces, se sumó a la mayoría y formuló un voto concurrente, junto a otros cuatro consejeros, en el que insistió en la necesidad de que Dívar se hubiera marchado ayer.
Fuentes del alto tribunal apuntaron que la dimisión de Dívar se formalizará, a más tardar, el jueves, en el pleno que ya estaba convocado, aunque lo más probable es que anuncie su salida por carta el miércoles, para evitar volver a someterse a otra sesión de reproches. Fuentes de la Casa del Rey confirmaron la presencia del Monarca en los actos de mañana. Y no se descarta que el presidente del CGPJ aproveche su último discurso para despedirse.
¿MANDO BICÉFALO? / Una vez formalizada la dimisión, se tendrá que elegir a su sustituto en el plazo más breve posible. Todavía no se ha decidido si se optará por un mando bicéfalo (uno para el Supremo y otro para el CGPJ), pero las fuentes consultadas se inclinan por escoger a un juez del alto tribunal que ya esté jubilado o a punto de jubilarse para que presida las dos instituciones en el año y medio que resta de mandato. De este modo, se intentará recuperar el prestigio perdido, porque la caída de Dívar no responde solo a los casi 30.000 euros que se ha gastado con cargo al erario de la institución, sino también a su falta de autoridad en el ejercicio de su responsabilidad. Lea un perfil de Carlos Dívar en el Cuaderno del Domingo.