Una mujer y su bebé famélico en Níger, en la hambruna del 2010. (AFP / SIA KAMBOU)
 

Un millón de niños en peligro de muerte por hambre en el Sahel

El Unicef advierte de que los alimentos se acaban y la sequía diezma las cosechas

La población agotará a final de año las pocas reservas de comida que quedan

EL PERIÓDICO
BARCELONA
 
Hay crisis que no conocen descanso y una de ellas es la de la hambruna que asuela el Sahel africano, un área geográfica al sur del desierto del Sáhara y que se extiende en territorio de nueve países. La conmemoración, ayer, del Día del Niño Africano, ha movido a las oenegés a recordar y alertar del peligro que para la población supone la situación actual, cuando hace ya un año que no llueve en la zona y cerca de un millón de niños están en peligro de muerte por el hambre.
El Unicef advierte de que los próximos meses, en los que se registrarán además fuertes subidas de la temperatura, serán especialmente duros. La entidad ha atendido desde enero pasado a 250.000 niños de menos de cinco años, que han recibido un tratamiento contra la desnutrición aguda grave. Se calcula que en todo el Sahel unas 18 millones de personas viven en una situación extrema. Se puede hablar de una situación límite, pero el problema es que ya hace demasiado tiempo que esa expresión parece perfectamente aplicable a esta zona, en la que la mitad de la población vive en condiciones de pobreza crónica.
En enero se lanzó la señal de alarma: entonces las perspectivas anunciaban un presente bien negro para abril y mayo: se temía que se agotaran los alimentos almacenados de la cosecha anterior. El Unicef advirtió ayer de que por ahora la preocupación es la misma con otro plazo: se calcula que hasta final de año la población irá agotando la poca comida que le queda. Al hambre y la sequía (la falta de lluvia destruyó el 80% de la pasada cosecha en muchas regiones del Sahel) se le suman conflictos militares como el de Malí, que ha obligado a desplazarse a 165.000 personas dentro del país y a 170.000 al extranjero.
Las organizaciones humanitarias llevan tiempo haciendo llamamientos desesperados para lograr ayuda internacional para los habitantes del Sahel. El Unicef, por ejemplo, ha desarrollado un campaña contra la desnutrición infantil, que pasa por cubrir las necesidades alimentarias de los niños durante los mil días que transcurren desde el embarazo hasta que los menores cumplen dos años. En realidad, se trata de asegurar unos mínimos que evitarán los graves problemas que para un adulto supone el haber sufrido desnutrición de niño. En el 2010, unos 7,6 millones de niños de menos de cinco años murieron de hambre en todo el mundo por causas evitables. La situación es grave pero ha mejorado, ya que en 1990 los fallecidos de edades similares y causas idénticas fueron 12 millones.

NIÑO AFRICANO / El Día del Niño Africano conmemora una marcha de miles de escolares negros en Soweto en protesta por la calidad de la educación que les prestaba el régimen sud-africano en pleno apartheid . Pasó el 16 de junio de 1976. Cientos de ellos fueron abatidos por la policía. La masacre marcó el principio del fin del régimen de Sudáfrica y se conmemora desde 1991.