EL EPÍLOGO
De trozo en trozo

ALBERT
SÁEZ
Como diría Machado, la Unión Europea se hace golpe a golpe. Los mandatarios del continente solo actúan cuando el proyecto común se encuentra al borde del abismo. La noche del jueves al viernes volvieron al viejo tópico de parar el reloj para mandar un mensaje que disipe las dudas sobre el euro. Las agujas se pararon gracias al puñetazo de Mario Monti , experimentado en las batallas europeas y que llevaba moviendo los hilos desde la madrugada del jueves. Rajoy supo esta vez poner la nave española en posición de aprovechar el viento italiano, que ahora resultó ganador. El acuerdo es complejo, como todo en la historia de la construcción europea. Si los mandatarios fueran consecuentes, ayer mismo deberían haber procedido a cerrar los bancos centrales nacionales, que acumulan funcionarios en majestuosos edificios de mármol y hierro forjado. Porque la salvación de la banca se hará a costa de la desaparición de los bancos centrales. Vamos, que Merkel controlará que no haya otra Bankia u otra CatalunyaCaixa a cambio de perder el Bundesbank. No es una cesión, es un pacto, como ayer, por primera vez desde el mes de diciembre, supo explicar Rajoy .
La hoja de ruta
Algunos, británicos y alemanes euroescépticos y el peseta party , presentarán los resultados de la cumbre como un fracaso. Pero lo cierto es que ha sido otro paso adelante dado a base de poner nuevos pedazos. Del papel que presentó Van Rompuy el pasado martes, los estados miembros han comprado el primer punto, la creación de una autoridad bancaria común de supervisión que será quien mande en el rescate de los bancos que no avalen los gobiernos. No es todo, pero algo es. Y debemos interpretar que el otro gesto de la cumbre a favor de dar cobertura a la deuda española e italiana responde a un pacto político de avanzar en el resto de la hoja de ruta del presidente del Consejo para crear un Tesoro común, reforzar la unidad fiscal y rematar la unión política de la zona euro. Esperemos que no lo aplacen hasta la próxima crisis.