BARÓMETRO SEMESTRAL DEL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Casi el 70% de los barceloneses aprueban el primer año de Trias
El alcalde es el único dirigente municipal que aprueba y Martí se estrena con un 40% de conocimiento
CiU pierde 3,3 puntos en intención de voto pero mantiene un amplio colchón sobre el PSC
La gran mayoría de los barceloneses aprueba la gestión de Xavier Trias al año casi exacto de su elección, según el barómetro semestral municipal hecho público ayer. Casi la mayoría de los encuestados (el 49%) la califican de buena o muy buena y otro 19,9% de normal o regular. Un 25,9% tilda la dirección de Trias de mala o muy mala. La suma de ambas opciones positivas de respuesta, siempre por encima de un imaginario aprobado, alcanza el 68,9%. Según destacó el primer teniente de alcalde, Joaquim Forn, en la presentación de los resultados, este es el mayor porcentaje de barceloneses contentos con la gestión municipal desde diciembre del 2006. Ocho meses antes del cambio de alcalde socialista de Joan Clos por Jordi Hereu.
En el análisis de la gestión de las tres administraciones –ayuntamiento, Generalitat y Estado–, es la instancia municipal la que, con mucho, sale mejor parada a ojos de los barceloneses. El 68,9%-25,9% se convierte en un 57,8%-36,4% también a favor para el gobierno autónomico y un catastrófico, para Mariano Rajoy, 16,4%-78,8% , para el Ejecutivo central.
El aura que protege a Xavier Trias de los efectos políticos de la crisis y que lo mantiene ajeno, a ojos de los barceloneses, de los eventuales errores de su gobierno se extiende a la valoración de los líderes municipales: es, de nuevo, el único que aprueba, con un 5,3 (una décima menos que en diciembre). Ricard Gomà y Jordi Portabella empatan con un 4,7. El debutante en el barómetro Jordi Martí obtiene un 4,4 (Jordi Hereu obtuvo un 4,6 en diciembre), aunque en este caso cabe destacar el 40% de barceloneses que dicen conocerle. Una cifra que supera las expectativas más audaces de los socialistas. Cierra, como viene siendo costumbre, un hombre que levanta pasiones entre los suyos y recelos en los ajenos, Alberto Fernández Díaz, con un 3,5 de nota.
A TRES AÑOS VISTA / El barómetro incluye la inevitable pregunta de intención de voto que, a tres años vista –sin opción de adelanto de elecciones posible– y con una coyuntura económica y política tan cambiante, tiene el valor relativo que tiene, como reconoció el propio Forn. Así, en intención directa de voto, CiU ganaría ampliamente las elecciones, al contar ahora con una intención directa de voto del 19,3%, frente al 8,7% del PSC. Si se compara con el barómetro de diciembre se observa que los nacionalistas han caído 3,3 puntos –remachando esa teoría de que la marca Trias puja al alza, y CiU, a la baja– y,los socialistas se mantienen (suficiente han caído en los ultimos tres años) con un leve retroceso de cuatro décimas.
TODOS PIERDEN / Del resto de formaciones, ICV-EUiA pierde siete décimas con respecto al anterior sondeo municipal y se queda en el 7,9% de intención de voto, y Esquerra pierde otras nueve décimas. En ese apartado paranormal que es el voto oculto obvio que tiene el PP, cabe destacar que su 3,4% de hace seis meses (en las elecciones obtuvo un 9%) se ha redefinido ahora como un 1,9%. Esta caída de 1,5% a buen seguro que significa algo, pero requeriría grandes dosis de interpretación y, casi, recurrir a augures de la Grecia clásica.
Nótese que todos los partidos pierden apoyos en esta encuesta. Ello significa que la suma de voto en blanco, la abstención y los que no tienen nada decidido ha aumentado en cinco puntos. De hecho, son la mayoría entre los barceloneses, gracias a su 51,7%.