MIRADOR

¿Qué pasa en el PSC?

NEUS
TOMÀS
 
Un amigo que conoce bien las entrañas socialistas me comentaba hace tiempo que el principal problema del PSC es que en Catalunya uno de los grupos de electores más numeroso es el de los exvotantes socialistas, sean de generales, autonómicas o municipales, que se fueron para no volver. Y los ex , pero los de dentro, empiezan a ser otro problema para la actual dirección del partido que, todo sea dicho de paso, ha actuado desde el primer día con un titubeo desconcertante.
El PSC de hoy recuerda, salvando más de una diferencia, a aquella federación socialista madrileña ingobernable cuyas primeras filas estaban copadas por exaltos cargos felipistas. Pasaron los años y algunos se recolocaron, pero la federación madrileña sigue en el ostracismo. Hecho el paréntesis, en el caso del socialismo catalán sorprende que alguno de sus salvadores en la sombra reivindique ahora el maragallismo cuando en su momento no tuvo reparo ninguno en sumarse a su estocada final (diseñada por los padrinos de la actual cúpula). Así que, a medida que se acercan las primarias, todos, los recién llegados, los que ya estaban pero no mandaban y los que siempre quieren mandar más, van preparándose para la batalla.
Pere Navarro , a pesar de ser el primer secretario, no lo tendrá fácil para ganarlas. De momento, las dos únicas decisiones de peso que se le conocen, el impulso de la comisión de investigación sobre las cajas y la destinada a aclarar las presuntas irregularidades en la gestión sanitaria, le han enfrentado a buena parte de la vieja guardia. Además, por el flanco izquierdo, tiene otro frente abierto: la federación de Barcelona. La gente de Carles Martí no apoya la estrategia del PSC en la negociación del pacto fiscal y no quiere ni oír hablar de Eurovegas. Considera que, por el bien de Barcelona, los socialistas deben ayudar a Xavier Trias , pero que, al otro lado de la plaza, a Artur Mas no hay que darle ni agua. Tampoco entre los llamados renovadores, la corriente de jóvenes cuadros algunos de los cuales se pasaron al bando de Navarro tras abandonar al ahora desaprovechado Miquel Iceta , existe una posición unánime. Y no es descartable que, legítimamente, alguno o alguna estuviese dispuesto a correr las primarias viendo que el primer secretario despierta tan pocas pasiones dentro y fuera del PSC.