LOS EFECTOS DE LOS TIJERETAZOS

Cola de perceptores de la Renta Mínima de Inserción en una oficina del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC), en agosto pasado. (ARCHIVO / JORDI COTRINA)
 

Las patronales y los sindicatos se unen contra los recortes públicos

El CTESC advierte de que el control del déficit es «estéril» con una caída del PIB de hasta el 2%

El órgano consultivo pide al Govern que replantee las restricciones para cobrar la renta mínima

ANTONI FUENTES
BARCELONA
 
En un momento en el que los sindicatos y las patronales están más distanciados que nunca, los agentes sociales se han puesto de acuerdo para plantar cara a los recortes del gasto público. La última memoria socioeconómica y laboral del Consell de Treball Econòmic i Social de Catalunya (CTESC) advierte de que la obsesión por el control del déficit se está convirtiendo en un bumerán que solo contribuye a hacer más profundo el hoyo en el que se encuentra sumida la economía.
De entrada, los representantes sindicales y empresariales que forman parte del CTESC no se muestran en contra de reducir el déficit público, pero advierten de que la estrategia seguida por los gobiernos central y autonómico ha mostrado «un impacto limitado y lento en su objetivo de mejorar las cuentas públicas. La razón hay que buscarla en la ausencia de crecimiento económico y en la creciente desconfianza internacional sobre la capacidad de pago y de reactivación de España.

CÍRCULO VICIOSO / «La persistencia de estas amenazas, en ausencia de una actuación política decidida en Europa hacia el crecimiento económico y la armonización fiscal y del sistema bancario, continuará infligiendo un severo castigo a las condiciones de refinanciación de la deuda pública», afirma el informe hecho público ayer por el organismo consultivo. Como resultado, la pelota del déficit público se hará todavía más grande y seguirá limitando el recurso a una política alternativa de estímulos.
Con este círculo vicioso de recortes, recesión y déficit que se retroalimentan, el presidente del CTESC, Josep Maria Rañé, ve difícil que haya recuperación incluso en el 2013. «El sector público tiene una aportación negativa a la economía, en lugar de adoptar un papel anticíclico», indicó Rañé, que destacó que, en la situación actual, los profundos recortes del gasto de las administraciones no reducirán el déficit público y tampoco ayudarán a que la economía crezca, por lo que resultarán «estériles».
Tanto Rañé como otros miembros del consejo subrayaron ayer el consenso alcanzado respecto al diagnóstico sobre los tijeretazos, precisamente en vísperas de que el Gobierno central y el catalán aprueben nuevas medidas de contención del déficit. En sanidad y educación, el CTESC alerta del peligro de deterioro de los servicios públicos, de pérdida de equidad y de una creciente insatisfacción de los usuarios.

MÁS PARO Y DESPROTECCIÓN / Los problemas detectados por el organismo en el 2011 se están agudizando este año, para el que el CTESC prevé que el producto interior bruto (PIB) de Catalunya profundice su caída con una cifra que puede oscilar entre un 1,5% y un 2%. Con menos recursos públicos disponibles, se están poniendo más en evidencia las graves carencias sociales por falta de protección a un creciente número de ciudadanos sin recursos que irán a más debido al alza del paro.
Para el consejo, es necesario que la Generalitat reconsidere su decisión de restringir el acceso al cobro de la renta mínima de inserción (RMI) como un elemento para suavizar el riesgo de «brecha social» en Catalunya. La cifra de expedientes de la RMI descendieron de 30.284 en el 2010 a 24.765 depués de que el Govern pusiera en marcha un plan de control del fraude y reservara el programa a la lucha contra la exclusión social y no como una renta para parados sin subsidio. La cuantía media percibida también bajó de 507 euros mensuales a 470.