LA DIMENSIÓN DE LA NUEVA GESTA DEL TENISTA SUIZO

Federer sostiene el trofeo del ganador, tras imponerse a Murray el pasado domingo. (REUTERS/TOBY MELVILLE)
 

Los magníficos del 7

Federer, heptacampeón en Wimbledon, se une a Nadal y a otros deportistas que han hecho historia

JOAN CARLES ARMENGOL
BARCELONA
 
Hace un mes fue Rafael Nadal el que se subió al carro de los deportistas capaces de ganar al menos siete veces una misma competición al coronarse de nuevo en la tierra batida de Roland Garros. El pasado domingo, el considerado ya unánimemente mejor tenista de la historia, Roger Federer, logró idéntica proeza al adjudicarse su séptimo título sobre la hierba de Wimbledon. Andy Murray, el escocés que perseguía el primer triunfo británico en La Catedral desde 1936, fracasó en su intento de detener al tenista suizo, que ha entrado ya de pleno derecho en este restringido club de los magníficos del 7. Era de las pocas cosas que le faltaba.
Pero la ambición de Federer, que cumplirá 31 años el próximo 8 de agosto, no tiene límites, detrás de esa imagen de deportistas frío e inmutable. Tras hacer llorar no solo a Murray sino a todo el imperio
–«Derramo lágrimas igual que Roger, es una lástima que no pueda jugar igual que él», dijo el escocés cuando perdió en el 2010 otra final grande, en al Abierto de Australia– el tenista suizo empezó ayer una semana de descanso antes de regresar a Londres para intentar el asalto al título individual que le falta: el oro olímpico. La circunstancia de que los Juegos se celebren en el All England, el club que él ha convertido en el jardín de su casa, le da una oportunidad única de conseguir el que se podría bautizar como el Wimbledon Slam: victoria ATP y título olímpico en poco más de un mes y en el mismo escenario.
Pero esa pretensión no será fácil de materializar, incluso para un hombre acostumbrado a pulverizar todas las barreras. La victoria del domingo en Londres le valió para lograr su 17º título de Grand Slam y recuperar el número uno mundial que desde junio del 2010 se habían repartido Nadal (102 semanas en total) y el serbio Novak Djokovic (54). «El oro olímpico es ahora un sueño para mí. Ser el último campeón en Wimbledon me da mucha confianza ahora que se acercan los Juegos. En cierta manera me quita presión porque yo ya he ganado este año en Wimbledon», aseguró ayer Federer, que reconoció sin embargo la dificultad del nuevo desafío: «Creo que puedo manejar la presión, pero es verdad que los Juegos son otra cosa porque solo te da una oportunidad solamente cada cuatro años».
Federer sabe bien de qué habla. Ha estado en tres Juegos anteriormente y solo ha conseguido un título, en dobles en Pekín-08 (con Wawrinka). El triunfo individual fue para Nadal, que llegará descansado tras caer en la segunda ronda en Wimbledon, su eliminación más temprana en un grande desde el 2005. «Enhorabuena, Roger, por tu victoria y felicidades, Andy, por ese gran torneo», tuiteó ayer Nadal desde Mallorca, donde se recupera de la rodilla pescando, como constaba con la foto de la lubina que acompañaba al tuit de felicitación.
Federer y Nadal, Nadal y Federer, ya están en el selecto grupo de los deportistas con siete títulos, aquellos que como Michael Schumacher
(F-1), Lance Armstrong (Tour), Valentino Rossi (500cc y MotoGP), Mark Spitz (Múnich-72), Dino Meneghin (Euroliga de básquet), David Barrufet (con el memorable Barça de balonmano) o Pete Sampras y Steffi Graf (Wimbledon) fueron capaces de marcar toda una época y de dejar sus logros para la historia.