REVUELTA EN EL MUNDO ÁRABE

El Tribunal Penal de El Cairo aplazó ayer hasta el 2 de septiembre el juicio contra Gamal y Alá, hijos del derrocado presidente Hosni Mubarak. (REUTERS / STRINGER)
El pulso entre el Ejército egipcio y el presidente se encona
El Parlamento celebrará hoy una sesión siguiendo las recomendaciones de Mursi
Los militares llaman a respetar la sentencia que disolvió la Cámara baja
La batalla que desde hace semanas libran la Junta Militar egipcia y los Hermanos Musulmanes ha llegado a los tribunales, que en los próximos días deberán dirimir sobre varias sentencias que determinarán hacia qué lado se inclina la balanza del poder en Egipto. La última palabra en esta lucha que se prevé larga la tuvo ayer la Junta Militar. Después de que el presidente del país, Mohamed Mursi, ordenara el domingo la anulación de la sentencia del Tribunal Constitucional para disolver el Parlamento, la cúpula castrense confió en que «todas las instituciones del Estado respetarán los fallos constitucionales».
La Junta Militar, que gobierna el país desde la caída de Hosni Mubarak, destacó «la importancia de la soberanía de la ley y de la Constitución» para proteger al Estado. El Ejército, que ostentaba el poder ejecutivo cuando el alto tribunal ordenó la disolución del Parlamento, el pasado 14 de junio, destacó que actuó obedeciendo la sentencia y agregó que siempre respetará la voluntad del pueblo egipcio.
POR SORPRESA / A lo largo de la jornada de ayer, fuentes de las Fuerzas Armadas revelaron a varios medios de comunicación locales que la decisión de Mursi tomó a los militares por sorpresa. Por su lado, el Tribunal Constitucional también atacó el decreto del presidente y le advirtió que sus sentencias son «obligatorias para todas las autoridades del Estado y para todos».
«Los fallos y todas sus resoluciones son definitivas e inapelables por la fuerza de la ley», rezaba el comunicado de este tribunal, cuyos miembros fueron elegidos en tiempos de Mubarak. Para el tribunal, el fallo que dicta la disolución del Parlamento «no forma parte de ninguna disputa que pueda generarse entre las fuerzas políticas». Además, recordó que «actúa en el marco de su misión sagrada, que es la protección de los textos de la Constitución y evitar que haya una agresión o violación contra ellos».
El domingo, Mursi apeló a su recién adquirido poder ejecutivo para anular la decisión de este tribunal, que basaba su sentencia en la ilegalidad de la ley electoral, bajo la que fue elegido el Parlamento. En un decreto, el presidente llamaba a la Cámara baja a que siguiera celebrando sesiones y ejerciendo sus poderes. De hecho, el expresidente del Parlamento y líder de los Hermanos Musulmanes, Saad Katatni, ha convocado para hoy una sesión.
En declaraciones al periódico oficial de la Hermandad, Katatni explicó que en el pleno de hoy los diputados discutirán la fórmula adecuada para aplicar la sentencia de disolución del Parlamento. El líder islamista recordó que el tribunal juzgó inconstitucional la elección de solo un tercio de la Cámara baja, aunque luego decidió disolver las dos cámaras. Así, todo indica que los parlamentarios defenderán la anulación de solo este tercio.
CONVOCADAS MOVILIZACIONES / La cofradía islamista llevará la lucha por la restitución del Parlamento también a las calles y ha llamado hoy a una marcha de protesta en la plaza Tahrir de El Cairo. Los revolucionarios del Movimiento 6 de Abril ya han expresado su apoyo, pero otras fuerzas se han mostrado desconfiadas ante la iniciativa de la Hermandad.
Varias formaciones liberales y de izquierdas con representación parlamentaria han avisado que boicotearán la sesión de hoy. También el Premio Nobel de la Paz, Mohamed el Baradei, mostró su desacuerdo con la postura de Mursi.
A pesar de que los Hermanos Musulmanes siguen confiando en que la fuerza de la calle incline la balanza de su lado, sus disputas con la Junta Militar se resolverán en los tribunales. En los próximos días, varios tribunales se pronunciarán sobre la legalidad de la sentencia de disolución del Parlamento, sobre el decreto de Mursi y sobre la declaración constitucional que otorga al Ejército una considerable cuota de poder político. El resultado determinará el reparto de poderes en Egipto.