LAS DIVISIONES EN EL SENO DEL PARTIDO

Cordialidad. Alfredo Pérez Rubalcaba, junto a Emiliano García-Page, ayer en Toledo. (EFE / ISMAEL HERRERO)
La paz de los perdedores
Rubalcaba pide a los suyos que dejen de lado las broncas internas. Una vez cerradoslos congresos regionales, el líder del PSOE llama al partido a «recuperar la confianza» perdida
Desde que perdió las elecciones, el PSOE se tiene que enfrentar periódicamente a sondeos que constatan que a pesar de que la reforma laboral, los recortes y el rescate bancario pasan factura al PP, el PSOE no logra capitalizar esta pérdida de apoyo. Consciente de este obstáculo, el líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, hizo ayer un llamamiento a los suyos para que dejen de lamerse las heridas, aparquen las confrontaciones internas y se concentren en lo verdaderamente importante: volver a conectar con la sociedad.
El congreso de los socialistas andaluces, celebrado el pasado fin de semana, puso de manifiesto que incluso en las federaciones antaño tranquilas, y donde los socialistas todavía conservan el poder, los roces y las divisiones internas logran hacerse un hueco. El candidato a la reelección, el presidente de Andalucía, José Antonio Griñán, que auguró que no tendría contestación interna, se encontró con que casi el 30% de los delegados no respaldaron su candidatura.
Rubalcaba, que el domingo cerró filas con Griñán –pese a que este apoyó a Carme Chacón en el congreso federal–, exigió ayer a los dirigentes y militantes socialistas que, una vez concluida la renovación regional, se pongan a trabajar para «recuperar la confianza» perdida. «Acabado el proceso de introspección, toca que el partido esté donde están los ciudadanos» , señaló. «Tanto hablar de nosotros mismos, nos convierte en personas ajenas a la realidad» , reconoció.
La victoria de los díscolos
Los congresos autonómicos no han sido un camino de rosas para Rubalcaba. El líder del PSOE comenzó ganando la batalla en Castilla-LaMancha, Baleares y La Rioja, pero tuvo que apechugar con el triunfo de los candidatos que apoyaron a Chacón en federaciones importantes como Valencia, Madrid o Galicia. Especialmente dura es la contestación del líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, quien exige una oposición más radical y se ha erigido en su principal azote. Frente a los críticos, Rubalcaba ratificó ayer que no piensa variar ni un ápice su estrategia de oposición «útil y responsable» .