GUERRA CIVIL EN SIRIA

Un rebelde muerto en Deraa. (AFP)
 

Los intensos combates convierten Damasco en un campo de batalla

Unos 19.000 civiles huyen al Líbano en 24 horas por el incremento de la violencia en todo el país

El régimen de Asad pierde el control de la frontera con Irak y de un paso con Turquía

ANA ALBA
JERUSALÉN
 
Tras el atentado que el miércoles descabezó a la cúpula de la seguridad del régimen de Damasco, el Ejército Sirio Libre (ESL) avanza con fuerza en su ofensiva contra el régimen del presidente sirio, Bashar el Asad, y ayer consiguió ampliar los combates a más barrios de Damasco y hacerse con el control de la frontera entre Siria e Irak y el paso fronterizo de Bab al-Hawa, en los límites con Turquía, según aseguraron grupos opositores basándose en informaciones llegadas desde Siria y en vídeos colgados en internet.
Los intensos enfrentamientos que se viven en la principal ciudad siria desde hace cinco días se extendieron como una mancha de aceite, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). «Se están produciendo enfrentamientos muy duros en un intento frustrado del régimen sirio de recuperar las zonas controladas por los rebeldes», indicó el OSDH. Los combates más cruentos tuvieron lugar en barrios del sur, en el distrito de Qabun (noroeste) y en diversos suburbios del oeste. El Ejército bombardeó varios distritos y las calles de la mayoría de barrios estaban desiertas y solo transitadas por vehículos militares, soldados o opositores armados.
«Aquí hay una guerra, literalmente una guerra», aseguró una chica de 25 años del barrio de Muhayerin a la agencia France Presse. «Toda la noche se han oído bombas y tiros, me ha recordado al día en que los americanos empezaron a bombardear Bagdad hace 9 años», relató.
La agencia estatal Sana advirtió ayer a los ciudadanos de que hay hombres armados por las calles que se disfrazan con uniformes militares «para lanzar ataques y cometer crímenes» en los barrios de Al-Tadamun, Midan, Qaa y Nahr Aisha.
El activista Abu Qais al-Shami, de Al-Tadamun, apuntó a Efe que este distrito está cercado por soldados leales a Asad, que lo bombardean con helicópteros. En Al Mezzeh, un gran número de residentes se desplazaron a barrios más seguros por miedo a una posible operación de las fuerzas gubernamentales.
TERRORISTAS / Una fuente de la seguridad siria afirmó que el Ejército ha pedido a los vecinos que se alejen de las zonas de enfrentamientos. «Habrá combates de violencia extrema durante 48 horas para limpiar Damasco de terroristas antes de que empiece el Ramadán», señaló.
El OSDH, que tiene una red de contactos dentro de Siria que informan desde diversos puntos del país, indicó que al menos 26 personas, entre rebeldes y civiles, murieron ayer en Damasco y que en todo el país los muertos eran casi un centenar.
La intensificación de los combates en Damasco y los enfrentamientos en otros puntos han provocado la huida de casi 19.000 personas de Siria al Líbano en las últimas 24 horas, según indicó una fuente de los servicios de seguridad libaneses. «Más de 18.600 sirios han llegado al Líbano desde ayer [miércoles] de Siria por el puesto fronterizo de Masnaa, muchos de ellos son de Damasco o su provincia», dijo la fuente.
El ministro de Asuntos Sociales libanés, Wael Abu Faour, señaló que unos 8.500 refugiados procedían de la capital siria. El número habitual de sirios que cruzan la frontera libanesa cada día –muchos para ir a trabajar– es de 5.000. Habitantes de la zona de Masnaa, a 40 kilómetros de Damasco, dijeron haber visto centenares de coches, taxis y autobuses cruzando el paso. Abu Faour informó de que su Gobierno, que ha recibido ofertas de ayuda por parte de otros países árabes, acogerá a estos refugiados en centros escolares.
En la frontera de Irak, los rebeldes expulsaron a la guardia fronteriza del paso cercano a Qaim, a unos 320 kilómetros al oeste de Bagdad, según el general iraquí Qassim al-Dulaimi, que explicó que el régimen de Asad había perdido por completo el control de los límites con Irak. Las fuerzas iraquís estaban ayer en alerta máxima y se empezaron a movilizar tropas hacia la zona por miedo a que se produzcan combates entre los rebeldes y el Ejército sirio, que intentará recuperar las posiciones perdidas.