DINAMISMO EN EL SECTOR TEXTIL CATALÁN

Segunda generación. Martí Bisbal y su hermana Núria. (MARC VILA)
 

Nuevo rumbo de Aldomartins

La empresa de Igualada, que ya exporta el 80%, refuerza la estrategia para que sus prendas sean reconocidas en el mundo por la marca. Este año ha debutado en la pasarela 080

SONIA GUTIÉRREZ
BARCELONA
 
Aldomartins vende sus modelos de punto en más de 1.500 tiendas, y exporta el 80% de la producción, pero para esta empresa familiar de Igualada estas cifras no son suficientes. No quiere solo vender prendas a más de 30 países, sino que estas sean además reconocidas por su marca. Que cuando la clienta entre en una tienda, quiera comprar un Aldomartins, no un vestido cualquiera. «Tenemos ganas de trabajar la marca, que sea más conocida, adaptando el negocio familiar de toda la vida», afirma Martí Bisbal, director comercial y segunda generación de la empresa.
Por ese motivo, Aldomartins ha emprendido una estrategia para reforzar su imagen. Ha unificado en una sola palabra la marca (la compañía es Aldo Martin, SA), ha estrenado web propia y ha debutado con los desfiles de moda. El último se celebró el pasado día 13 en la pasarela 080 Barcelona, en el palacio de Pedralbes, donde presentó la colección primavera-verano 2013. Es el segundo desfile en el que participa la empresa en sus 37 años de vida. El primero fue el pasado febrero, también dentro de la pasarela catalana. «Vamos al 080 para crear marca», afirma el director comercial. A la larga, también le gustaría estar en pasarelas internacionales.
En los últimos años, Aldomartins ha incrementado su presencia en el mercado exterior, gracias a los contactos que realiza en ferias como Who’s Next Prêt-à-porter, de París. El próximo septiembre, por tercer año consecutivo, asistirá a la feria Fashion Coterie de Nueva York, en la que también estarán Custo y Desigual. En el extranjero se valora mucho la marca Barcelona. «La producción se hace en Catalunya», destaca Bisbal, bien en la fábrica propia, en la que hay unos 65 empleados, bien en talleres subcontratados. No deslocalizar les permite innovar en técnicas –son expertos en el jacquard y la intarsia, la mezcla de hilos para hacer dibujos–, pero por otro lado no pueden competir en precios. «No tiene sentido hacer básicos baratos aquí», añade el directivo. Su hermana Núria es la responsable del diseño.
La empresa empezó a exportar en 1998, a Francia. Ahora venden en 32 países, sobre todo en los mercados español (el 20%), francés y alemán. A corto plazo quieren incrementar su presencia en EEUU, especialmente en California, y abrirse paso en Noruega y Dinamarca. También prevé crecimientos importantes en Japón, donde entró el año pasado. A este ritmo, prevé que las exportaciones supongan el 95% a cuatro años vista.
En el 2011, facturó unos ocho millones de euros, que prevé elevar entre el 5% y el 10% este año.