LOS MERCADOS

Más dura fue la caída

EL PERIÓDICO
BARCELONA
 
En 1956, Humphrey Bogart hizo el papel de un periodista que cambia el oficio por el de propagandista en favor de un boxeador torpón apodado Toro Moreno. El título del film, Más dura será la caída, quedó para uso generalizado en cualquier situación que, pese a parecer positiva, se prevé adversa a medio plazo. Ayer fue uno de esos días. En el lado positivo, pese a que no es un hecho del que sentirse orgulloso, los países de la eurozona ratificaban su apoyo crediticio a España por un montante de 100.000 millones de euros, en varios plazos. Debía ayudar a la estabilidad de los mercados, pues si alguien da un crédito es porque tiene la convicción de que lo puede recuperar.
No fue esa la señal, sino otras mucho más determinantes. Una, de los propios mercados, que siguen sin fiar nada a España y llevaron la prima de riesgo a cotas nunca holladas. La otra, la de turno de cada viernes, otra vez pronunciada por el ministro Cristóbal Montoro: España no va a crecer tampoco en el 2013 y el Presupuesto será aún más restrictivo.
En paralelo, se supo que la Comunidad Valenciana se iba a acoger al fondo de liquidez creado hace unos días para poder afrontar sus pagos. El fantasma de una caída en cadena de las autonomías más endeudadas desanimó más aún y el índice bursátil se movió a plomo sin amortiguadores: la peor caída en dos años, con el Ibex retrocediendo el 5,82%, quedando en los 6.246,30 puntos. Todos los grandes valores perdieron entre un 3% y un 7%. Por si faltaba poco, ayer también quedó en mínimos el tipo de cambio euro/dólar (1,216). Mientras, los mercados mundiales asimilaban la marcha lenta de las economías de EEUU y China. Caída dura, sin paliativos.