
Pablo Carrera, decepcionado tras perder su opción de medalla. (AP / DARRON CUMINGS)
Cuestión de milímetros
PABLO CARRERA rozó la medalla hasta los últimos cinco tiros en pistola de aire «No hay diferencias con los otros 7 finalistas», afirma
JOAN CARLES ARMENGOL
LONDRES / ENVIADO ESPECIAL
La precisión en las distancias cortas nunca es tan importante como en el tiro olímpico. No es cuestión ya de centímetros, sino de milímetros. Por milímetros se le escapó ayer a la delegación española la primera medalla en Londres. El tirador vasco Pablo Carrera, que cumplirá 26 años en plenos Juegos, el próximo día 2, erró un tiro, solo uno, de los 60 que disparó ayer desde 10 metros con su pistola de aire, y ello le llevó a bajar de un podio que tuvo en la mano hasta media final, completados los cinco primeras disparos de los 10 que conforman la ronda decisiva.
La diana central del tiro olímpico mide 1,15 centímetros, y dentro de ese diámetro hay todavía 10 zonas que dan decimales. La precisión, pues, debe ser extraordinaria. En esas condiciones, los 8,9 puntos que sumó Carrera en el sexto tiro de la final le descabalgó del podio y le hizo caer hasta la sexta posición final. Un diploma olímpico (se da a los ocho primeros) que le dejó contento, pero no satisfecho del todo. «No ha pasado nada raro en ese tiro, solo que no ha salido tan bien como los demás. De todas maneras, tengo que analizarlos todos para ver dónde puedo mejorar. Pero el trabajo ha estado bien hecho, la final no me ha pesado, ha sido como cualquier otra, y creo que no hay diferencias con los otros siete finalistas; todo depende del día que tengas», aseguró Carrera, que el pasado mes de febrero se proclamó campeón de Europa en Finlandia y que atesora también buenos resultados en la Copa del Mundo: un cuarto puesto en el 2012 y un noveno en el 2011.
Carrera, que por la mañana se clasificó para la final con la cuarta mejor puntuación, estuvo entre los tres primeros hasta que faltaban cinco tiros. Sumó 98,3 puntos para un total de 683,3 que le dejó a casi dos puntos del bronce. Pero no desespera. Aún le queda una prueba en Londres, la de pistola libre (50 metros), el próximo día 5, para afinar más.
Más oportunidades
«Cuando disparas, no debes pensar en nada. Solo en el alza, el punto de mira y el blanco. Si piensas en más cosas, la estás liando», asegura este vasco de Bilbao que vive en Madrid y que es policía nacional, aunque siempre ha querido desvincular sus dos actividades. Sònia Franquet, la catalana de Ascó que disparará hoy en la misma prueba, también acaba de ingresar en el cuerpo policial.
El tiro olímpico, deporte que ha dado tres medallas olímpicas a España entre 1952 y el 2004, todavía promete dar guerra en Londres. «No pasa nada, Pablo ha estado muy bien, tenemos 12 oportunidades más», aseguró el presidente de la federación española, Rodrigo de Mesa.