FINAL FEMENINA DEL 400 ESTILO

Mireia Belmonte, en la final de 400 estilos de ayer en en Londres. (EFE / LAVANDEIRA JR)
 

Belmonte se bloquea, la china Ye asombra

La nueva campeona, de 16 años, bate el récord del mundo

LUIS MENDIOLA
LONDRES
 
Mireia Belmonte acabó octava en su primera final olímpica, la de los 400 estilos. Lo que podía considerarse como un avance en su prometedora carrera, trufada de algunos pasos en falso en la gran competición, víctima siempre de la presión, acabó siendo una decepción para la nadadora badalonesa, en una carrera que vivió la explosión inesperada de la jovencísima nadadora china Ye Shiwen, de apenas 16 años, que estableció un nuevo récord del mundo con 4.28.43 y relegó a la plata a la gran favorita, la estadounidense Elizabeth Beisel.
No fue una buena carrera para Belmonte, que registró una marca discreta de 4.35.62 minutos, superior a los 4.34.70 de la mañana, que le permitieron alcanzar la final con el quinto mejor tiempo de las participantes y llegar a la pelea por las medallas con buenas sensaciones y una actitud positiva. Solo con repetir el récord que logró en el campeonato de España el pasado abril (4.33.91) hubiera estado peleando por una medalla, el bronce.

EL SILENCIO DE MIREIA / Consciente de la oportunidad perdida, Belmonte no quiso hacer declaraciones y salió lanzada hacia la piscina de entrenamiento para superar su frustración. «Está muy afectada, se ha bloqueado. No ha sido solo un problema su actuación en la espalda, también ha estado por debajo de lo esperado en la braza. Pensábamos que podía pelear por el podio», dijo Luis Villanueva, director técnico de la federación, acerca de Belmonte que hoy volverá a la piscina para el 400 libre.
El triunfo de Ye Shiwen sí que resultó impactante. La joven nadadora china, que apenas ha entrado en competición esta temporada, tenía una mejor marca de 4.35 minutos desde el pasado abril. Rebajarla en más de siete segundos en apenas tres meses es una auténtica salvajada, que llamó la atención de todo el público del Aquatic Centre, especialmente a nivel técnico. «Ye es prácticamente una desconocida, pero con los chinos pasan este tipo de cosas», apuntó Villanueva, aunque el nuevo prodigio de Londres, una estilizada jovencita de 1,72 y 64 kilos de peso, que ya logró el título mundial de los 200 estilos hace un año en Shanghái y fue quinta en los 400 estilos.
La actuación resultó tan espectacular que el último 100, en el estilo libre, lo hizo con un crono de 58.68 segundos, solo tres centésimas por debajo del tiempo que registró el estadounidense Ryan Lochte en la prueba masculina (58.65). «En el último 100 pensé que estaba por detrás e intenté apretar todo lo que puede. Y de repente me encontré con que estaba la primera», explicó Ye, uno de los dos oros logrados ayer por China. El otro fue el de Sun Yang en el 400 libre masculino.