AMENAZA TERRORISTA EN EL NORTE DE ÁFRICA

Cooperantes catalanes en el campo saharaui de Dajla, en el 2008. (ARCHIVO / FERRÁN NADEU)
 

El Gobierno repatría de Tinduf a todos los cooperantes españoles

Exteriores tiene «indicios fundados» de que se puedan producir secuestros

Margallo avanza que el Ejecutivo apoyaría una misión militar en Malí

MAYKA NAVARRO
MADRID
 
El Gobierno decidió la semana pasada repatriar a todos los cooperantes españoles que trabajan en los campamentos saharauis ante los «indicios fundados» de una nueva ofensiva de secuestros. Solo uno de los 14 españoles desplazados en la zona ha decidido quedarse, según informó ayer en rueda de prensa el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, quien detalló que un avión militar tenía previsto aterrizar esta pasada madrugada en Madrid con una docena de cooperantes, a quienes se han unido dos franceses y un italiano. Otro español y una cooperante peruana salieron de la zona el viernes por sus propios medios.
Margallo aseguró que el Gobierno tiene indicios que alertan de un «severo incremento de la inseguridad» y de posibles acciones terroristas contra ciudadanos extranjeros en Tinduf. La evacuación de los cooperantes se inició el viernes cuando, de manera discreta, fueron trasladados a una base militar argelina.
El ministro recordó que la inestabilidad política en Malí ha provocado que el norte del país se haya convertido en una «plataforma terrorista» desde donde están actuando estos grupos. De hecho, Margallo recordó también que los dos cooperantes liberados la semana pasada, Enric Gonyalons y Ainhoa Fernández, permanecieron buena parte de sus nueve meses de cautiverio en Malí. Según algunos analistas, advirtió el titular de Exteriores, el norte de ese país africano «está a punto de convertirse en un nuevo Afganistán». Y aprovechó para hacer un llamamiento a las oenegés presentes en la región para que sean «plenamente conscientes del peligro» que corren los cooperantes extranjeros, a quienes recomendó que extremen al máximo la prudencia.
El ministro contó también que la Unión Africana y la Comunidad Económica de Estados del África occidental han solicitado al Consejo de Seguridad de la ONU que dé mandato y cobertura a una operación militar, «que no solo tendría como objetivo asegurar las instituciones de Bamako, sino también hacer frente a los grupos terroristas que se han adueñado del norte del país».

PARTE IMPLICADA / Margallo ya adelantó que la misión militar, en caso de que se lleve a cabo, contará con el apoyo del Gobierno. Porque España, añadió, «se siente concernida y afectada» por todo lo que está ocurriendo en Malí, y apuntó que estará «junto a sus aliados en el apoyo a las fuerzas africanas en el tiempo y forma que determine la Unión Europea».
Al margen de lo que decida Europa sobre esa posible intervención militar en Malí, fuentes policiales y de la seguridad del Estado consultadas ayer aseguraron que la repatriación de los cooperantes no ha estado motivada por ninguna amenaza concreta o nueva de las últimas horas. Pero es cierto, han recordado las mismas fuentes, que, en los últimos meses, los grupos terroristas que actúan en la zona, Al Qaeda, Mujao y Annar Dina, han amenazado reiteradamente a España.