LA VELA EMPIEZA A NAVEGAR

El equipo de Gran Bretaña femenino de la clase Elliot 6m, ayer en un entrenamiento. (REUTERS / PASCUAL LAUENER)
 

Buenos vientos para los regatistas españoles

«Es el día y la noche respecto de Pekín», dice el meteorólogo Sánchez-Cuesta

NEUS JORDI
WEYMOUTH
 
Londres 2012 será la despedida de Rafa Trujillo, plata en Atenas 2004. Con 36 años, se siente mayor. «Había pensado en dejarlo después de Pekín, pero decidí seguir por el campo de regatas», explica el regatista más veterano del equipo español de vela, que compite en Finn. Vientos de medios a fuertes son los que caracterizan las aguas de la bahía de Weymouth. Son los vientos que quiere Trujillo para brillar en sus cuartos Juegos.
Hace cuatro años las regatas se disputaron en Qingdao, con brisas tan ligeras que por momentos los barcos en lugar de avanzar retrocedían, empujados por corrientes que eran más fuertes que los flujos de aire. Y allí el gaditano se tuvo que conformar con un noveno puesto, tras una preparación olímpica en la que pasó «mucha hambre, porque cuanto más ligero eres más rápido avanzas con poco viento». Trujillo esta vez ha podido comer.
Para el estreno de hoy de Trujillo y de la vela en Londres 2012, el parte habla de unos 15 nudos de intensidad. En palabras del meteorólogo del combinado nacional, Miguel Sánchez-Cuenca, «es el día y la noche respecto de China». Este físico mallorquín apodado Capi se ha pasado los meses de agosto de los tres últimos años en Weymouth, tomando datos en el mar y estudiando unas condiciones meteorológicas que en principio favorecen a la mayoría de tripulaciones españolas.
Nervios antes de empezar
Sin embargo, en los últimos días los regatistas se han puesto nerviosos. «Hemos tenido la única semana de verano que hay cada año en Weymouth - cuenta Trujillo, mientras se zampa un plato de pasta-, una ola de calor con vientos muy ligeros justo en el momento en que teníamos que elegir el material para los Juegos». En Finn, por ejemplo, se permiten dos mástiles y dos velas, y cada uno de estos elementos puede estar concebido para un rango de vientos determinados. Pero también se puede optar por ambas velas de vientos medios a fuertes, y así en caso de avería siempre está la otra de repuesto.
Las condiciones permitirán poder cumplir el programa de regatas a rajatabla, algo que no ocurrió en Pekín y que es muy importante cuando en Londres 2012 la vela tendrá por primera vez un estadio con entradas de pago. «La situación del campo de regatas de las finales, frente a las gradas, dificultará la estrategia, porque no habrá viento libre, es decir, el flujo de aire quedará condicionado por la costa. Pero ya en Sydney 2000 nos olvidamos de lo de navegar con viento libre, que es la esencia de la vela, a partir de allí se potenció la vela como espectáculo».
Capi no tendrá mucho trabajo en Weymouth. pero estos días Iker Martínez y Xabi Fernández le han hecho currar. Los bimedallistas olímpicos llegaron a Weymouth sin el conocimiento del campo de regatas que tenían los demás, que han navegado aquí cada verano mientras ellos estaban dando vueltas al mundo. Para paliar este aspecto, el tándem vasco ha hecho un máster intensivo con Sánchez-Cuenca.