LA JONQUERA Al fondo de la imagen, medio oculta entre una ligera bruma, la población fronteriza donde empezó el incendio.
 

Las cicatrices del fuego

EL PERIÓDICO
FOTOS: Jordi Todó / TAVISA
 
Una semana después del inicio del gran fuego, el Alt Empordà muestra sus cicatrices. EL PERIÓDICO sobrevoló ayer el área afectada, donde todavía se elevan algunas fumarolas. Las imágenes dan testimonio de lo mucho que se acercaron las llamas a algunos núcleos y de los devastadores efectos que tuvo en masías y granjas. El incendio, que en las primeras horas avanzó a velocidad altísima, también dejó a su paso pequeños oasis verdes.
 

BIURE Uno de los municipios más castigados por el fuego. Las llamas llegaron a la puerta de algunas casas.
 
CAPMANY Aspecto del cámping Les Pedres, situado a pocos kilómetros del núcleo de Capmany y devastado por las llamas.
 
CAPMANY Junto a la AP-7, una masía, con césped y piscina, se salvó del avance del fuego. También resistieron zonas de bosque.
 
BOADELLA D’EMPORDÀ Una columna de humo emerge entre la masa todavía verde de un tramo de bosque, al sur del embalse de Boadella.