EL EPÍLOGO

Involución reaccionaria

ENRIC
HERNÀNDEZ
 
Al calor de la incertidumbre económica y social, de tantos interrogantes y tan pocas respuestas, proliferan las teorías conspiratorias. ¿Qué pretendía Alberto Ruiz-Gallardón al anunciar que penalizará la interrupción del embarazo en caso de malformación del feto? ¿Acaso trataba de indicar a las mujeres hasta dónde podría llegar la reforma de la ley del aborto que pergeña, para luego quedarse a medio camino y presentarla como moderada y equilibrada? ¿O solo intentaba levantar una cortina de humo para ocultar el fiasco económico del Gobierno, desviando así la atención pública hacia terrenos ideológicos más apacibles para el PP?
Quienes mueven los hilos
Aun siendo Gallardón el político más avezado del equipo gubernamental, cuesta imaginar tamaña astucia en un Gabinete cuya estrategia de comunicación consiste en negar la evidencia (el rescate bancario), pavonearse de haber presionado a los socios europeos antes de ir al fútbol ( Mariano Rajoy ) o aprobar en secreto una subida de peajes que, para ser efectiva, necesariamente se iba a hacer pública en menos de 24 horas.
Convengamos por tanto que la reforma de ley del aborto que plantea el titular de Justicia es exactamente la que ansía el PP, o al menos los influyentes sectores que, dentro y fuera del partido, manejan sus hilos. Tan influyentes como para, primero bajo el aznarato y luego en la oposición, haber reactivado el movimiento antiabortista. Y para, con licencias, amaños y otros trapicheos, haber diseñado un panorama mediático –audiovisual, digital e impreso– escorado hacia la derecha más extrema, monaguillo del fundamentalismo católico y no exento de conexiones sectarias. Todo ello, para sedar a la opinión pública y lograr que acepte de buen grado que España desande el camino recorrido desde la transición: del autogobierno al Estado del bienestar, pasando por los avances en derechos y libertades individuales. Tal es la placenta de esta tentativa golpista contra el progreso, de esta planificada involución reaccionaria. Urge reaccionar.