EL ESTADOUNIDENSE AMPLÍA A 20 SU RÉCORD DE MEDALLAS

Phelp muestra los tres dedos como ganador de los tres oros de 200 estilos en Atenas, Pekín y ayer en Londres. (AFP / LEON NEAL)
 

Phelps marca estilo con un oro histórico

El nadador repite triunfo en los 200 como en Atenas y Pekín

L. M.
LONDRES
 
Puede que ya no esté en el pico de su carrera. Puede que en Londres se muestre más terrenal de lo que se le ha visto hasta ahora. Pero el estadounidense Michael Phelps, a sus 27 años, sigue siendo un fiero competidor, un temible rival en la piscina, y su deseo de abandonar el escenario como las grandes estrellas, le llevó ayer a escribir otra gloriosa página. Venció en la final de los 200 estilos, su primer oro individual en estos Juegos (su 20ª medalla olímpica) y se convirtió en el primer nadador en la historia que gana la misma prueba en tres Juegos consecutivos (Atenas, Pekín y Londres).
Lo que le dio un sabor aún más dulce a la conquista para Phelps fue que se tomó la revancha de su compatriota Ryan Lochte, relegándolo a la segunda plaza. Fue Lochte, precisamente, el hombre que le amargó el debut en la competición de Londres, arrebatándole el título de los 400 estilos en la primera jornada, y quien ostenta el récord del mundo (1.54.00) después de batirle el pasado año en el Mundial de Shanghai.
Mientras a Phelps empieza a irle todo de cara, superado ya el reto de desbancar a la gimnasta Larisa Latynina y su récord de 18 medallas olímpicas, a Lochte se le ha puesto muy complicado el objetivo que se marcó en estos Juegos, que no era otro que firmar una gesta a lo Phelps en la capital británica. Ayer tenía una espléndida oportunidad de darle un empujón a su candidatura como gran estrella de estos Juegos. Afrontaba dos finales prácticamente consecutivas. Pero en las dos se quedó un paso atrás. En los 200 espalda, en los que defendía el título de Pekín-2008, se vio superado por su compatriota Tyler Clary (1.53.41 minutos) y acabó desplazado hasta el tercer puesto del podio, para colgarse el bronce a 53 centésimas del ganador. En los 200 estilos, en los que aspiraba a doblar victoria individual, Phelps le cerró la puerta (1.54.27 con 63 centésimas de ventaja). Nunca puede desestimarse el corazón de un campeón como el de Phelps que, unos minutos después de llevarse el oro que representa su cuarta medala en estos Juegos, se lanzó a la piscina y se ganó una plaza en la final de los 100 mariposa con un tiempo remarcable (50.86).
La estadounidense Rebecca Soni amplió el dominio de EEUU en la piscina (23, con 11 de oro por 9 de China) con un triunfo en los 200 braza, con récord mundial incluido (2.19.59). Soni se convierte así en la primera mujer en bajar de 2.20 minutos en la distancia, superando la plusmarca (2.20.00) que ella misma fijado 24 horas antes en la ronda de semifinales.

VILLAÉCIJA Y DA ROCHA, FUERA / La barcelonesa Erika Villaécija se quedó fuera de la final de los 800 libre, a la que sí accedió Mireia Belmonte, a pesar de que partía con sólidas aspiraciones. Villaécija acabó décima con un tiempo de 8.27.99, a 74 centésimas de su objetivo. «Han sido décimas, conforme iba pasando la prueba me iba encontrando mejor», explica la nadadora catalana, que compite en sus terceros Juegos y se ha marcado el reto de nadar también en los 10 kilómetros de aguas abiertas.
«La carrera ha estado bien. Me he quedado fuera por muy poco y aunque hubiera gustado estar en la final, no me puedo quejar, porque he tenido una carrera muy sólida», argumentó Villaécija.
Duane da Rocha, por su parte, quedó fuera de la final de los 200 metros espalda con el séptimo mejor crono de su semifinal (2.09.88 mintos) y el 13º del global de la prueba, aunque la nadadora malagueña, de origen brasileño, se mostró más que satisfecha. «Ha sido una experiencia inolvidable que no puede vivir todo el mundo», aseguró.