INQUIETUD EN EL MUNDO RURAL
Más allá del somatén
Dos localidades de Lleida planean utilizar seguridad privada ante el aumento de robos
A raíz de un robo viloento cometido la tarde del pasado miércoles en Barbens (Pla d’Urgell), el ayuntamiento se plantea contratar seguridad privada en el municipio. Y no es el único caso: en Alcarràs (Segrià), la primera población de Lleida en crear un somatén, un grupo de estudiantes de seguridad ha propuesto relevar a las patrullas de payeses para adquirir experiencia profesional.
«En un pueblo tan pequeño y tan tranquilo, no estamos acostumbrados a que pasen estas cosas». Así lo asegura el teniente de alcalde de Barbens, Josep Maria Planes, refiriéndose a los hechos ocurridos el pasado miércoles en esta población de 800 habitantes. Tres encapuchados entraron en casa de un matrimonio de ancianos, de 87 y 91 años, para robarles. Llamaron al timbre, entraron por la fuerza y los ataron de pies y manos para quitarles entre 3.000 y 4.000 euros de la caja fuerte.
«Esta ha sido la gota que ha colmado el vaso», explica el teniente de alcalde de Barbens, mientras recuerda que en el último mes y medio en la población ha habido cuatro robos a particulares. Ante esta situación, que ha coincidido con el tramo fuerte de la campaña de recogida de la fruta, el ayuntamiento decidió ampliar la jornada a uno de los trabajadores municipales para que se ocupara de hacer vigilancia por la población a partir del 1 de agosto. Después del asalto al matrimonio de ancianos, el ayuntamiento se plantea de forma seria contratar seguridad privada para evitar que ocurran más casos como este.
Rutinas conocidas
«Aquí alguien sabe los pasos de los vecinos». Así de contundente se muestra uno de los vecinos, ya que, también según el teniente de alcalde, los ladrones conocen las rutinas de los vecinos y saben cuándo y cómo deben entrar en las viviendas. Curiosamente, y según comentan los vecinos, hace una semana entraron en casa del hijo del matrimonio de ancianos de Barbens, en una población cercana. Uno de los vecinos explica que los ladrones dijeron con sorna al matrimonio que si estropeaban cualquier cosa, avisaran a su hijo, lo que les hace sospechar que actúan conociendo dónde van.
«La sensación que hay ahora es de inseguridad total», asegura el teniente de alcalde, que añade que el edil de la población ya ha solicitado que haya más presencia policial. De hecho, Planes explica que algunas empresas de seguridad privada se han puesto en contacto con el consistorio para ofrecerles sus servicios. Planes también recuerda que algunos vecinos propusieron crear un somatén, que no se llevó a cabo por la poca importancia de los robos en el campo.
Todo lo contrario sucedió en la localidad de Alcarràs, pueblo pionero en la creación de un somatén, donde ahora un grupo de estudiantes, aspirantes a vigilante de seguridad, ha propuesto a los payeses tomar el relevo de la vigilancia. Se trata de convalidar como prácticas las tareas de vigilancia que hagan por las fincas del término y adquirir así experiencia profesional. Según un miembro del somatén de Alcarràs, Manel Ezquerra, el ofrecimiento se ha recibido de forma positiva ya que nunca se han planteado pagar para que vigilen sus campos. La iniciativa se puso en común anoche en una asamblea en la población y la intención es que los estudiantes pongan en marcha la vigilancia lo antes posible.
La idea es que entre 10 y 15 estudiantes hagan turnos de vigilancia a pie, por las zonas agrícolas más próximas al núcleo habitado, donde se han detectado algunos robos en pequeñas fincas en los últimos días. Ahora, hay que ver cómo se formaliza la iniciativa, ya que al tratarse de un ofrecimiento por parte de los estudiantes, los agricultores no están dispuestos a asumir ninguna responsabilidad en caso de que se produczca un incidente.