LA GESTIÓN AÉREA
Transplantes de luto
Dos pilotos muerenen Galicia cuando volvían de entregar el corazón de un donante
Hay accidentes mortales, como advirtió ayer apenado el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que causan más consternación. Es el caso del que acabó ayer con la vida de Alejandro Bueno y Daniel Fernández, de 37 y 35 años, pilotos residentes en Catalunya.
Regresaban en una avioneta de la compañía Airnor de entregar un corazón para trasplantarlo y salvar una vida, y se dejaron la suya. El aparato se precipitó en pleno Camino de Santiago, en una zona de difícil acceso, cuando ya divisaban la luces de su punto de destino, el aeropuerto de Lavacolla de Santiago de Compostela.
La densa niebla y un posible fallo técnico en la aeronave pueden ser las causas, según las autoridades, del accidente que conmovió a la gran familia de la Organización de Trasplantes (ONT) , gente que se dedica a salvar vidas o, como más modestamente dice a menudo su presidente, Rafael Matesanz, «a hacer posible que personas sigan viviendo con los órganos de otros» . Y que han convertido a España en líder mundial con un total de 4.222 trasplantes en el 2011.
Donante en Portugal
Daniel y Alejandro, como en otras ocasiones, habían empezado su jornada el miércoles en Santiago, rumbo a Avilés (Asturias) para recoger a un equipo médico y trasladarse a Oporto (Portugal) . Allí se hizo la extracción de órganos de una donante de Braga fallecida en accidente de tráfico. De madrugada, regresaron con el propio equipo médico al aeropuerto de Asturias.
Mientras los doctores implantaban el corazón a un hombre de 54 años en el Hospital Central en Oviedo, en una operación que «se desarrollo con éxito», piloto y copiloto iniciaron con la avioneta de vacío un regreso que resultó fatídico. A las 6.38 horas de ayer, la torre de control del aeropuerto de Santiago perdió el contacto con ellos.
Media hora más tarde el aparato era localizado en una zona boscosa a unos dos kilómetros de aeródromo. En su caída recorrió unos 100 metros entre los árboles para chocar contra unos eucaliptos entre los que quedó encajado. Los cuerpos de los tripulantes salieron despedidos.
La noticia causó conmoción en la sede de la ONT. «No es frecuente, pero el trasplante de órganos, a veces contra reloj, nunca está exento de riesgos». Y recordaron el precedente de otro siniestro con avioneta en Córdoba, en el año 2000, en el que pereció el piloto.
La ministra de Sanidad, Ana Mato, trasladó en persona el pésame a los familiares de Daniel y Alejandro en Cerdanyola del Vallès y Arenys de Mar y destacó la «importante labor» que desarrollan los profesionales que participan en el traslado de equipos y de órganos para trasplante.
El uso de aviones para trasladar corazones para su trasplante se utiliza siempre que los trayectos sean superiores a las dos horas, según explicaron en el ministerio.
Este año se han realizado doce traslados similares al de ayer. No obstante, en el 2011 Sanidad registró un total de 526 vuelos privados y otros 50 utilizando líneas regulares. «Gracias a su apoyo se pudieron llegar a realizar hasta 36 trasplantes en España en un solo día, el pasado 8 de julio. Todo un record» , valoraron en Sanidad.