LONDRES 2012

Chourraut muestra su medalla de bronce. (AFP / YURI CORTEZ)
 

La cosecha de la Seu

EL CANAL DE PARC DEL SEGRE, nacido en el 92, es la semilla de una oleada de campeones

JOAN CARLES ARMENGOL
LONDRES / ENVIADO ESPECIAL
 
El donostiarra Xabier Etxaniz participó en los Juegos de Barcelona. Bueno, en realidad participó en el nuevo canal de aguas bravas construido en la Seu d’Urgell para los Juegos Olímpicos de aquel mágico 92. No fue mágico para él, puesto que quedó el 22º, pero desde aquel momento decidió que, si no había podido brillar como deportista, lo haría como técnico. Él es la pieza clave –o una de las principales– de que el eslalon en aguas bravas empiece a vivir su edad de oro. Desde el 2001 es el responsable técnico del sector de la Federación Española de Piragüismo y la cosecha podía haber llegado muchos antes, con aquel cuarto puesto de Ander Elosegui, que por menos de dos segundos se quedó fuera del podio en los Juegos de Pekín 2008.
En Londres, los resultados han sido magníficos, aunque sin la medalla de ayer de Maialen Chourraut hubieran pasado sin duda más desapercibidos. Elosegi fue cuarto por segundos Juegos consecutivos en C-1; Samuel Hernanz, quinto en K-1 en sus primeros Juegos; y Maialen, medalla de bronce.
«Son unos profesionales en un deporte no profesional», resume Etxaniz de su magnífico equipo, del que solo habla maravillas. Los palistas tienen problemas para llegar a final de mes si no consiguen resultados que les valgan una beca, y los patrocinadores escasean. Pero la afición de los piraguistas no decrece; al contrario.

Equipo compacto

El Parc Olímpic de Segre construido para el 92 es la base de la preparación. Los palistas son mayoritariamente vascos, y Etxaniz habla fluidamente con Maialen y Ander en euskera. Pero todos ellos se pasan media vida en Catalunya. Cuando no compiten o buscan escenarios alternativos en Francia (Pau y Lourdes), Bratislava o Inglaterra, todos ellos viven en la capital del Alt Urgell, aunque no en la residencia del Parc Olímpic. Los palistas prefieren alquilar algún piso para preservar un mayor nivel de intimidad. De la Seu y su canal artificial está saliendo esta oleada de campeones que se codea con los mejores del mundo. Maialen, segunda en el ránking mundial, ha ganado este año dos Copas del Mundo y ya ha subido al podio en un par de Mundiales. «En el último ciclo olímpico he ganado todas las pruebas clasificatorias para los campeonatos importantes. Siempre he estado ahí, pero en el anonimato. Espero que esta medalla sirva para darnos a conocer», aseguró ayer la palista guipuzcoana, que sin embargo prefiere hablar siempre antes del equipo que de ella misma. «Somos un equipo compactoque trabajamos muy duro. Lo de ahora no es el resultado de cuatro años, sino de muchos más, gracias a gente que lo da todo por el eslalon a cambio de nada».
Pero la cosecha empieza a florecer. Y eso en un deporte que apenas tiene 30.000 federados y tan solo unos 350 clubs en España. « Tenemos muchos diamantes en bruto, sería una pena que se perdieran», suplica Etxaniz.