LOS MERCADOS
Una canción para Draghi

PABLO
ALLENDESALAZAR
Hagamos un ejercicio de inventiva: imaginemos qué canción podría haber sonado ayer en la mente de un inversor mientras escuchaba la defraudadora rueda de prensa de Draghi. Cuando aseguró aquello de que «el euro es irreversible» y que España e Italia deberán acudir a fondo de rescate si quieren ayuda, no sería raro que se les viniera a la cabeza ese tema de Gabinete Caligari que decía: «Quiero que seas mi amiga por siempre / Para poderte regañar».
También resonarían unos versos del tema mientras Draghi explicaba que Alemania no ha apoyado la tibia promesa de futuras medidas lanzada por el banco central: «Quiero que seas mi amiga por siempre / Para poderte obedecer».
La canción, por cierto, se llama Más dura será la caída ... Como anillo al dedo, vaya. Los inversores toman sus decisiones según sus expectativas de beneficios y pérdidas futuras. Y es por ello que no hay nada peor que generarles unas esperanzas para luego defraudarlas, como ha hecho el BCE (y no es la primera vez que sucede en esta larga y dolorosa crisis).
La aceptable subasta del Tesoro (mayores intereses, pero con buena demanda) había favorecido una positiva apertura del mercado, con la bolsa subiendo un 2% y la prima de riesgo a la baja. Pero la enorme decepción ante las palabras de Draghi provocó que el Ibex 35 se hundiese el 5,16%, hasta los 6.373,40 puntos, en su segunda mayor caída del año, y que la prima de riesgo se disparase hasta los 593 puntos básicos. «Una vez fui rico y ahora soy tan pobre», como cantaban The Rolling Stones en, precisamente, No expectations .