LAS REACCIONES

Un operador sigue el DAX alemán al inicio de la intervención de Draghi. (REUTERS / ALEX DOMANSKI)
 

La decepción de los inversores con el BCE hunde los mercados

La prima sube a 593 puntos y el Ibex cae un 5,16%, su segunda mayor bajada del año

Draghi golpea con su tibieza y Rajoy y Monti rematan con su falta de concreción

P. A.
MADRID
 
Los inversores, como bien señalaba ayer el presidente del Banco Central Europeo, toman decisiones sobre su dinero según sus expectativas de beneficios y pérdidas futuras. Por eso resulta tan nocivo generarles unas perspectivas y luego defraudarlas, que es precisamente lo que ayer hizo la institución regida por Mario Draghi. El mercado vivió una auténtica jornada negra, hundido en la decepción que le provocó la falta de medidas contundentes del BCE para rebajar el temor hacia España e Italia.
El Ibex 35 –el índice que reúne a las empresas con mayor volumen de compraventa de acciones de entre las grandes compañías españolas– volvió a funcionar de termómetro y se hundió el 5,16%, hasta los 6.373,4 puntos, en su segunda mayor caída del año. Y la prima de riesgo –diferencia entre la rentabilidad del bono del Tesoro español a 10 años y el alemán de referencia en las transacciones entre inversores privados, indicador del riesgo de quiebra de un país a ojos del mercado– se disparó hasta los 593 puntos básicos, desde los 536 de la apertura, con el interés de los títulos en el 7,17% (otra vez por encima del 7% tras cinco sesiones). Es decir, que vuelve a estar en un nivel que, de mantenerse en el tiempo, impedirá al Estado financiarse en el mercado y le empujaría a solicitar el rescate europeo.

APERTURA POSITIVA / Pese a los negros presagios que se venían lanzando en los últimos días desde Alemania y que se confirmaron cuando Draghi comenzó a hablar, los inversores iniciaron la jornada de ayer con positivos ánimos compradores. El aceptable resultado de la subasta del Tesoro español (colocó más deuda de lo previsto gracias a la buena demanda, si bien tuvo que elevar el interés de los títulos respecto a las últimas colocaciones similares) se sumó a sus esperanzas respecto a la reunión del BCE y favoreció una apertura alcista. Antes de que el presidente del banco central compareciese ante la prensa, el Ibex 35 subía cerca de un 2% y la prima de riesgo bajaba por debajo de los 520 puntos básicos.
Sus declaraciones provocaron la debacle, si bien la bolsa española hizo después un tímido intento de aminorar sus pérdidas. Pero la ambigua comparecencia del presidente español, Mariano Rajoy, y su homólogo italiano, Mario Monti, dio la estocada al mercado y volvió a provocar el derrumbe del Ibex. A los inversores no les gustó que los dos líderes no concretaran si van a pedir al fondo de rescate europeo que compre deuda española e italiana para reducir sus primas de riesgo y favorecer la financiación de los dos países, condición que les había impuesto Draghi para que el BCE actúe a su favor.

DETERIORO DISPAR / España fue la gran damnificada por la tibieza del BCE, pero no la única. La prima de riesgo italiana también subió con fuerza, desde los 456 puntos básicos hasta los 510. En los países rescatados y los del núcleo de la eurozona, en cambio, el impacto fue muy limitado, con subidas inferiores a 15 puntos básicos en Portugal (hasta los 980), Irlanda (698), Bélgica (135), Francia (83), Austria (64), Holanda (30) y Finlandia (10). La griega incluso bajó 23 puntos básicos, hasta los 2.457.
La rentabilidad del bono alemán, referencia para todas las primas de riesgo, bajó del 1,37% al 1,23%, abaratando la financiación del país. En cuanto a los principales selectivos bursátiles europeos, el italiano perdió el 4,64%, el alemán cayó el 2,14%, el francés retrocedió el 2,68% y el británico se dejó el 0,78% de su valor. El euro también se resintió y sufrió una caída del 0,65%, hasta cambiarse por 1,21 dólares.
Como es habitual en verano, el volumen de negociación con los títulos del Ibex 35 fue bajo, de 1.750 millones de euros, lo que facilita que con una inversión menor de lo habitual los especuladores puedan provocar grandes caídas de las acciones. La banca ha sido el sector más afectado: el Popular cayó el 7,91%; el Sabadell, el 7,53%; el Santander, el 6,69%; CaixaBank, el 6,51%; el BBVA, el 6,42% y el Bankinter, el 5,49%.