Montserrat Pagès y su hija, Maria Roig, junto a una reproducción del ‘Titanic’, ayer en el Museu Marítim de Barcelona. (JOAN CORTADELLAS)
 

El ‘Titanic’ lleva a NYC

LA visitante NÚMERO 110.000 de la exposición del Museu Marítim gana un viaje de 5 días a la Gran Manzana para 2 personas

MARINA MUÑOZ BENITO
BARCELONA
 
Central Park, el Empire State, la estatua de la Libertad (Miss Liberty para los amigos), la Biblioteca Pública –convertida en refugio en la película El día de mañana –, la Zona Cero, la Quinta Avenida... Poco a poco, todas las principales atracciones turísticas de la Gran Manzana empezaron a surgir y deleitar la mente de Montserrat Pagès, una maestra barcelonesa, y, sobre todo, de su hija de 17 años, Maria Roig, tan solo unos minutos después de comprar, sin saber lo que conllevaba, la entrada número 110.000 de la exposición Titanic. The exhibition en el Museu Marítim de Barcelona (MMB), agraciada con un viaje de cinco días para dos personas a Nueva York, el destino al que nunca llegó el famoso transatlántico. «Queríamos celebrar haber sobrepasado los 100.000 visitantes en Barcelona, además de salvar una deuda simbólica: que un pasajero del Titanic llegue, aunque sea 100 años después, a su destino, Nueva York» , comentó Luis Ferreiro, el director de Musealia, la empresa organizadora de la muestra.
Exactamente a las 10.12 horas de ayer jueves, 2 de agosto, después de recibir a los seis primeros visitantes del día –que no tuvieron tanta suerte como Pagès i Roig, aunque estuvieron muy cerca–, Ferreiro y el director técnico del MMB, Pere Comas, se presentaron ante la premiada y su acompañante para darles la noticia y comunicarles el premio. «No sabíamos absolutamente nada, ni del visitante 110.000 ni del viaje» , exclamó Pagès. «Me pareció raro cuando vi venir al director... a ver si después de organizar la visita y venir pronto, para dedicarle tiempo, nos íbamos a quedar sin ver la exposición por algún problema...» , explicaba Maria, una gran aficionada al Titanic que, el día del centenario de su hundimiento, el pasado 15 de abril, no dudó en volver a revivir la historia con Rose y Jack en gran pantalla. «La vida tiene regalos maravillosos y, de vez en cuando, es fantástica» , alcanzó a añadir Pagès. Para ambas será su primera vez en la capital del mundo.

Hasta el 30 de septiembre

La entrega del premio, que incluye los vuelos y cinco días de alojamiento, se llevó a cabo ayer al mediodía a través de un simbólico cheque gigante, justo después de que las agraciadas visitaran la muestra. «Nos ha sensibilizado mucho. Es una pena que no se aprovecharan todos los botes salvavidas» , comentó Roig. El único requisito – «que cumpliremos con mucha ilusión» , apuntó inmediatamente Pagès– es depositar un ramo de flores en el monumento conmemorativo de Nueva York en recuerdo de las personas que perdieron la vida en el buque de los sueños, un faro situado en State Street e inaugurado el 15 de abril de 1913, un año después del hundimiento.
La exposición, que cuenta con cerca de 200 objetos originales del transatlántico, un auténtico iceberg y varias reproducciones a tamaño real de sus estancias interiores – «y mantiene la presencia pública del museo en un momento de obras» , añade Comas–, llegó a Barcelona el pasado 23 de marzo y permanecerá en la ciudad hasta el 30 de septiembre, cuando levantará anclas para dirigirse a Mérida.