UN DISCURSO DECEPCIONANTE

Las razones de Draghi

El presidente del Banco Central Europeotraspasa la responsabilidad a los gobiernos

J. M. FRAU
BERLÍN
 
Se esperaba que Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), concretase con hechos sus promesas de acciones suficientes para salvar el euro, pero al final se limitó a realizar nuevos anuncios, esta vez con el apoyo de toda la dirección del banco, y a trasladar la primera responsabilidad de la posible salida de la crisis de la deuda a los gobiernos europeos.
«El BCE podría considerar la adopción de medidas extraordinarias» , según la terminología Draghi, en la rueda de prensa posterior al consejo de gobierno de la institución. Y, en lugar de enumerarlas, se limitó a adelantar que en las próximas semanas diseñará «las modalidades apropiadas para tales medidas» . La única que anunció es el mantenimiento de los tipos de interés en el 0,75%.
En el ámbito de los futuribles, Draghi anunció que el consejo de gobierno del banco podría volver a comprar deuda en el mercado secundario. Pero con la previa de que antes es necesario que los gobiernos soliciten la ayuda del Fondo Europeo de Estabilidad (FEEF) –activo desde el 2010 hasta que entre en vigor el permanente–.
Es decir, que los países más necesitados, como Italia y España, deberían hacer una petición formal al fondo de rescate, «con condicionalidad estricta y eficaz en consonancia con las directrices establecidas» . Una posibilidad que Rajoy se niega a considerar. «La política monetaria no será suficiente si no va acompañada de acciones de los gobiernos, por esto, la condicionalidad es esencial» , reiteró Draghi.
El dirigente del BCE valoró las reformas llevadas a cabo por los gobiernos de los países con dificultades, pero pidió más: «Los responsables políticos de la zona euro deben seguir adelante con la consolidación fiscal, las reformas estructurales y la construcción de las instituciones europeas con gran determinación».
Draghi negó que se pudiera otorgar licencia bancaria a los fondos de rescate, tal como se había especulado en los últimos días, y manifestó su extrañeza por el debate surgido ya que, según dijo, un informe del BCE publicado en febrero ya rechazaba esta posibilidad.
Insistió en que «el euro es irreversible» , y concretó: «No se puede volver a las monedas nacionales como la lira o el dracma».
En lo que sonó como un mensaje para el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, afirmó contundente que «el BCE sigue siendo el guardián de la estabilidad de precios» y reivindicó la «independencia» del banco. Esta fue precisamente la exigencia que Weidmann le hizo a Draghi el miércoles, cuando surgió el debate sobre la licencia bancaria al FEEF.
La comparecencia de Draghi estuvo marcada por el compromiso de acción a favor del euro que pronunció el pasado jueves en Londres y que bajó la presión de los mercados, hizo subir las bolsas y logró declaraciones de Merkel, Monti y Hollande de apoyo al euro.
Ante las preguntas de los periodistas, el presidente del BCE afirmó que estaba satisfecho de las manifestaciones de Londres e incluso le preguntó a un periodista si realmente se había leído aquel discurso. «Todo el mundo lee lo que quiere» , comentó cuando negó haber anunciado que adoptaría medidas concretas que pudieran haber generado tantas expectativas.
Además, recordó que sus frases [ «El BCE está dispuesto a hacer todo lo necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente» ] estuvieron precedidas de la condición «dentro de nuestro mandato» , un matiz que ayer consideró importante. Aunque se olvidó de citar la presión de Alemania durante toda la semana para frenar acciones más contundentes.