De izquierda a derecha, Pascual Egea (música), Daniel Martínez (teatro), Juan Ramón Gómez Fabra (cine), Fabia Buenaventura (productores) y ángel Luis Sánchez (espectáculos en vivo), ayer, en Madrid. (DAVID CASTRO)
 

4.226 empleos menos

La industria cultural en bloque augura su hundimiento y lanza un grito de auxilio por la subida del IVA

OLGA PEREDA
MADRID
 
Holanda decidió recientemente subir el IVA de la cultura. La aventura duró seis meses. Comprobada la ineficacia de la medida (el sector se quedó tiritando y las arcas públicas no engordaron), el Gobierno holandés optó en julio por volver al impuesto reducido (en su caso, del 6%). Este es uno de los ejemplos que pusieron ayer encima de la mesa las empresas culturales españolas para lanzar un grito de auxilio al Ejecutivo de Mariano Rajoy, que ha anunciado una subida del IVA del 8% al 21% (el más alto de toda la zona euro) en entradas de cine, teatro, música y otros espectáculos y espacios culturales a partir de septiembre.
Si el Gobierno no da marcha atrás, el resultado será el siguiente: 43 millones menos de espectadores en todas las actividades culturales; 4.226 empleos directos perdidos; se dejarán de ingresar 533 millones de euros; y cerrarán el 20% de las empresas. Como colofón, las arcas públicas no conseguirán recaudar más dinero. «El Gobierno está penalizando un sector estratégico en toda Europa. Si no nos dejan existir, nos vamos a la mierda», resumió, muy graficamente, Daniel Martínez, representante de la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza.

SIN MONTORO / Por primera vez en la historia, todas las empresas culturales se han unido para hacer un frente común en defensa de la cultura. Más de 2.000 empresas de cine, música, teatro y circo acaban de formar la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española, cuyos representantes comparecieron ayer ante la prensa para lanzar un clarísimo mensaje al Gobierno: o echa marcha atrás o hunde el sector. Ningún miembro de la recién nacida unión cultural ha conseguido entrevistarse con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pero sí lo han hecho con sus más estrechos colaboradores. A ellos les han facilitado los informes realizados por empresas externas para analizar el impacto económico de la subida del IVA. En su opinión, pasar del 8% al 10% (la primera que se barajó como posible) era «razonable». Incluso, el sector se mostró partidario de asumir el aumento impositivo para no perjudicar al espectador. Sin embargo, pasar del 8% al 21% es, en su opinión, tan «inasumible» como «devastador». «Todo esto es un serio atentado contra la capacidad de los ciudadanos de acceder a las actividades culturales. Sobre ellos repercutirá porque las empresas hemos agotado nuestros márgenes», destacó el responsable de las empresas españolas de teatro y danza.
Llegados a este punto, ¿qué pasará si el Gobierno no da marcha atrás? La lucha continuará. «Buscaremos la complicidad de nuestros clientes», aseguró Juan Ramón Gómez Fabra, reponsable de la Federación de Empresarios de Cine. «¿Significa eso que pedirán a los espectadores que salgan a la calle para protestar contra la subida del IVA?», le preguntó un periodista. «A lo mejor no se lo pedimos. A lo mejor salen ellos por su propia iniciativa», contestó Gómez Fabra.

EL ESTADO, SIN INGRESOS / El panorama es desalentador en cualquier negociado. En música, por ejemplo, se dejarán de ingresar unos 260 millones de euros y se cerrarán del 25% de las empresas, según explicó Pascual Egea (Asociación de Promotores Musicales). En teatro y danza –donde ya se sufre un 60% menos de contratación en lo que va de año– también echarán el cierre el 20% de las empresas. En cine, desaparecerán 859 salas y aumentará de forma considerable la piratería en internet, que «no produce ningún ingreso al Estado», recordó el responsable de la Federación de Cines, al mismo tiempo que insistió en que el ministerio de Cultura también se ha visto «sorprendido» ante una decisión gubernamental puramente económica. «El ministro José Ignacio Wert ha tenido poco poder», afirmó. Preguntado sobre si el secretario de Estado del Cultura, José María Lasalle, debería dimitir tras declarar la semana pasada en RNE que desconocía los números que había hecho Hacienda para decretar la subida del IVA cultural, Gómez Fabra no fue tan lejos y se limitó asegurar que Lasalle «pertence al Ejecutivo».

MEDIDA INEFICAZ / Consciente de que mucha gente piensa que el mundo cultural debe asumir la subida del IVA igual que el resto de ciudadanos, Miguel del Arco, director teatral aúpado por los premios Max con Veraneantes, (obra condenada a no verse en Catalunya por la crisis), afirmó que si la medida fuera efectiva no protestarían. «La iniciativa del Gobierno no va a aumentar las arcas públicas. Solo servirá para cargarse el sector. Llegará un momento en el que no podamos producir más obras. No podemos trabajar por amor al arte», se lamentó.