LUTO EN EL CATALANISMO

Ainaud, en mayo, durante el acto en el que se le entregó la Medalla d’Or de la Generalitat.
 

Fallece el intelectual Ainaud de Lasarte

El historiador, abogado y promotor cultural catalanista murió a los 87 años

Próximo a Pujol, fue diputado de CiU en el Parlament y concejal nacionalista en BCN

TONI SUST
BARCELONA
 
Josep Maria Ainaud de Lasarte, uno de los símbolos de la Catalunya que se conjuró para resistir los embates del franquismo en el terreno político y cultural y sobrevivir a la dictadura, falleció en la madrugada de ayer a los 87 años. Su salud estaba deteriorada hacía tiempo y había perdido la vista, aunque sus amigos subrayan que estuvo considerablemente activo hasta el final.
Ainaud de Lasarte fue abogado e historiador, promotor cultural, político y, en general, un activista del catalanismo que atesoraba una característica poco extendida: siendo próximo a Jordi Pujol no despertaba rechazo en otros espacios ideológicos. De hecho, fue uno de los intelectuales más cercanos a Pujol, de quien fue asesor.
Nacido en Barcelona en 1925, era hijo del pedagogo Manuel Ainaud y nieto de la feminista Carme Karr. Uno de sus principales legados son las biografías de personalidades catalanas de la tradición y la clase política previas a la guerra civil. Ainaud escribió sobre el primer presidente de la Mancomunitat, Enric Prat de la Riba; sobre el presidente de la Generalitat Francesc Macià, sobre Francesc Cambó y Ventura Gassol, entre muchas otras obras. Durante su juventud empezó a participar en movimientos antifranquistas como el Front Universitari de Catalunya y la Federació Nacional d’Estudiants de Catalunya. Licenciado en Derecho en 1952, participó en la creación del Grup d’Advocats Demòcrates en 1974, dos años antes de hacerse militante de Convergència Democràtica de Catalunya, partido por el que descendió a la arena de la política sin dejarse salpicar por las recurrentes bajas pasiones del sector.

CARGOS POLÍTICOS / Diputado de CiU en el Parlament en la primera legislatura tras la recuperación de la democracia, de 1980 a 1984, después fue concejal nacionalista en Barcelona, de 1987 a 1990. Pero su trayectoria política queda en segunda plano en comparación con su aportación cultural, en una actividad que del resistencialismo clandestino de sus primeros tiempos –al que obligaba la dictadura y el temor a que la Catalunya anterior al franquismo fuera finiquitada- pasó a una difusión cultural normalizada que le llevó a tener una presencia significativa en medios de comunicación en las últimas décadas.

RECONOCIMIENTO / Se hizo acreedor de muchos galardones, el último, la Medalla d’Or de la Generalitat, máxima distinción de la institución, que recibió en mayo junto con el filólogo Antoni Maria Badia Margarit. Entonces, su amigo el escritor Josep Maria Espinàs le calificó de «trabajador generoso». Ayer la lista de elogios era interminable. Ainaud fue homenajeado por el expresidente catalán Jordi Pujol, que lo describió como «un maestro de ideas y valores. Ha sido fiel a sus convicciones políticas y religiosas. Comprensivo y dialogante». El president , Artur Mas, afirmó que Ainaud fue «un hombre de una pieza» con capacidades intelectuales «casi ilimitadas».
La familia anunció que no habrá capilla ardiente. En septiembre se organizará un acto público de homenaje. El catalanista tendrá más pronto que tarde un reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Barcelona, que le dio su medalla de honor en el 2006. Así lo anunció el alcalde, Xavier Trias, que calificó a Ainaud de «gran hombre que hizo mucho por la difusión de la historia y la cultura catalana». Trias explicó que el consistorio estudiará que un espacio público, posiblemente una biblioteca, lleve su nombre.

Con su mujer, Carme Agustí.