CARRERA ESPECTACULAR
Rudisha bate el récord del mundo de 800 en presencia de Coe
Dieciséis años duró el récord de 800 de sir Sebastian Coe, presidente del comité organizador de estos Juegos. Su sucesor, el danés de origen keniano Wilson Kipketer, lo retuvo otros 13 hasta que llegó David Rudisha y lo superó hace un par de temporadas. Anoche, con Coe en la grada del estadio de Stratford, lleno como siempre, Rudisha, de 23 años, fue el primer hombre en bajar de 1.41 minutos, liderando la carrera de principio a fin, cubriendo la primera vuelta en 49.28 segundos y finalizando en 51.63 la segunda. Total: 1:40.91, nueva plusmarca mundial.
Rudisha hizo de liebre involuntaria al resto de los finalistas, que sumaron dos récords nacionales, cuatro marcas personales y la plusmarca mundial júnior para Nijel Amos, un corredor de Botsuana que finalizó segundo con 1.41.73. ¡Y todavía no ha cumplido los 18 años!
Sin duda, esta ha sido la mejor carrera de 800 de la historia, inolvidable por sus resultados pero también por la estremecedora galopada de Rudisha, preparado por el religioso irlandés Colm O’Connel en Itén, Kenya, descubridor del talento de Wilson Kipketer antes de que este se nacionalizara en Dinamarca tras su matrimonio con una danesa.
Zancadas como poesía
«Su zancada es como una poesía», afirma Tom Payne, un cazatalentos británico que vive seis meses al año en Itén junto a Saint Patricks, la escuela dirigida por O’Connel en la que estudió Rudisha, un masai atípico. Sin duda, el biotipo de este atleta y su estilo de carrera impresionan por su elegancia y armonía.
En Itén, una pequeña localidad al borde del Rift Valley, a 2.400 metros de altitud, se concentran cerca de un millar de corredores kenianos aspirantes a campeones olímpicos o mundiales, o simplemente a ganadores de alguno de los maratones mejor premiados del mundo. El lugar reúne a atletas de cualquier parte del globo, como el británico de origen somalí Mo Farah, flamante campeón olímpico de 10.000, atraídos por las extraordinarias condiciones que ofrece para entrenar la larga distancia. Rudisha, capitán de la selección keniana, es su mejor reclamo.