LARGO PLAZO
Agosto o el preludio de la tormenta

OLGA
GRAU
El mes de agosto, con su singular falta de actividad en los mercados, el poco volumen y la escasez de noticias trascendentes nos han dejado una tranquilizadora subida del Ibex 35. La bolsa española ha alcanzado los 7.600 puntos (recordemos a los faltos de memoria que el 17 de agosto del 2007 estábamos en 13.822 puntos) y la prima de riesgo ha bajado (en el 2007 estaba a 12 puntos básicos) por debajo de los 500 puntos básicos.
No porque a los alemanes les vaya peor esta semana, sino porque a los pocos inversores que mueven el mercado en agosto les parece que el bono español, tanto a corto plazo (dos o tres años) como a largo plazo (10 años), es ahora más seguro porque habrá rescate y, además, ofrece una buena rentabilidad (¡altísima!). La ciencia que rige los mercados no es científica y, por tanto, no es lógica. Prueba de ello son las singulares subidas de Bankia (sin que nadie sepa qué resultará de la reformulación de sus estados contables ni cuál será la dimensión real de su agujero) o Banco de Valencia. Como los que pierden siempre son los mismos, los accionistas minoritarios, recomendaría un poco de calma y tranquilidad veraniega. Sobre todo, no inviertan animados por subidas de valores que no entienden. Aunque otros lo hagan. El riesgo es para unos pocos.
Lo más importante es tener en cuenta que las noticias que han aupado los mercados, en su mayoría, son todavía inciertas. No sabemos si Bruselas inyectará un adelanto del rescate de la banca durante este mes o si deberemos esperar a octubre. Tampoco está claro qué pasará con la deuda soberana de los países en crisis, como España e Italia. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) ha enseñado la patita, pero nadie conoce el detalle de las medidas que piensa llevar a cabo.
Parte de la euforia bursátil descansa en el hecho que España acabará pidiendo un rescate a Bruselas, para que compre deuda soberana, baje la prima de riesgo y la financiación empiece a fluir. El fantasma del rescate, que antes disparaba la prima de riesgo, ahora la pacifica. Pero no es todavía una noticia, sino una expectativa, todavía en fase de estudio por el Gobierno. Y hará falta ver qué pedirá Europa a cambio. ¿Más ajustes?
Septiembre será un mes muy movido. Los bancos tienen un travesía durísima por delante y durante los próximos meses elevarán la morosidad que han contenido durante estos años, precisamente para evitar el rescate que les ha acabado cayendo encima, como una losa.
El tic tac del cumplimiento del déficit avanza imparable y a solo cuatro meses para finalizar el año ya hay quién dice que este año ya está perdido. Tendremos que esperar al 2013 para las buenas noticias. Lo dicho. Calma y tranquilidad.