DISPUTA DIPLOMÁTICA

El presidente Correa, flanqueado por su canciller (izquierda) y el ministro de Exteriores de Venezuela, ayer. (AFP / RODRIGO BUENDÍA)
Latinoamérica respalda a Ecuador ante el Reino Unido
La región rechaza la amenaza británica de asaltar la legación ecuatoriana
Los encuentros de Guayaquil anticipan discusiones de fondo en Washington
Ecuador esperaba recibir un apoyo claro de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) en la disputa con Gran Bretaña, Estados Unidos y Suecia por el salvoconducto de Julian Assange, quien ayer agradeció desde el balcón de la embajada ecuatoriana en Londres el gesto regional. Los cancilleres del bloque donde Brasil y Argentina suelen hacer valer su voz, deliberaban anoche en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil. El encuentro había sido precedido por uno similar de los ministros de la Alianza Bolivariana de los Pueblos para Nuestra América (Alba), donde se produjeron declaraciones más altisonantes.
La Alba rechazó duramente la amenaza británica de entrar por la fuerza en la embajada para arrestar al fundador de Wikileaks y advirtió «acerca de las graves consecuencias que se desencadenarían en todo el mundo en caso de una agresión directa a la integridad territorial» de Ecuador. También llamó a que la ONU promueva «un amplio debate sobre la inviolabilidad de las instalaciones diplomáticas».
Lo que suele ser llamado como el «eje chavista» de la región aspira a que el caso Assange se articule con otros temas que provocan el malestar global. «Hacemos un llamamiento a todos los gobiernos del mundo, a los movimientos sociales, a la intelectualidad, a oponerse a esta nueva pretensión del Gobierno británico de imponer por la fuerza su voluntad a las naciones soberanas del mundo».
En la Unasur coexisten gobiernos de diversa naturaleza política –desde el conservador Sebastián Piñera a su díscolo vecino, el boliviano Evo Morales– y es previsible que su lenguaje sea más neutro, sin que eso le reste fuerza al apoyo que busca el presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Las declaraciones previas del canciller brasileño, Antonio Patriota, pueden tomarse como termómetro de lo que será el pronunciamiento de la región: «Nos solidarizamos con Ecuador en la defensa de la inviolabilidad de las representaciones diplomáticas en el exterior». Patriota consideró «fundamental» el cumplimiento de la Convención de Viena, de la cual Gran Bretaña es signataria.
DISPUTA / Las citas de Guayaquil preparan a Latinoamérica para una discusión de fondo el próximo viernes en Washington, en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA). EEUU, que tendrá el previsible respaldo canadiense, ya anticipó que la situación de Assange no merece un planteo hemisférico porque solo involucra a Londres y Quito. Es, subrayó, una cuestión «bilateral».
Como en otras oportunidades, la OEA volverá a abismar posiciones. La cuestión del asilo es muy sensible en los países latinoamericanos. «América Latina muestra con orgullo su tradición de reconocer el derecho al asilo y el respeto al mismo», señalaron fuentes argentinas, que recordaron que «miles de ciudadanos perseguidos por las dictaduras más abyectas del siglo XX encontraron refugio en las embajadas situadas en nuestro continente y pudieron rehacer su vida en países democráticos protegidos de las persecuciones sufridas en sus lugares de origen».