DISPUTA DIPLOMÁTICA

Assange, antes de leer su comunicado desde la embajada de Ecuador, ayer. (AP / SEAN DEMPSEY)
 

Assange pide a EEUU el fin de la «caza de brujas»

El fundador de Wikileaks agradece el asilo concedido por Ecuador

Garzón reclama garantías jurídicas y el salvoconducto para su cliente

ELENA MATARÓ
LONDRES
 
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, exigió ayer a EEUU que acabe con la «caza de brujas» contra su organización y agradeció la concesión del asilo político por parte de Ecuador, país del que dijo que era una «nación con coraje que sale en defensa de la justicia». Era su primera aparición pública desde que se refugió en la embajada ecuatoriana el 19 de junio para evitar la extradición a Suecia.
Desde el balcón de la embajada, el único lugar desde el que podía dirigirse al amplio público congregado, leyó un comunicado que contenía también una larga lista de agradecimientos, entre otros, además de Ecuador y su presidente, Rafael Correa, a los países sudamericanos que «defienden el derecho de asilo». Assange no podía salir del piso donde se encuentra la embajada, en un edificio victoriano situado en la céntrica y acomodada zona de Kensington, porque en tal caso hubiera sido inmediatamente detenido.
Assange conminó a EEUU a replantearse «sus opciones» y a «volver y reafirmar los valores» en los que se basó para fundarse como país. Se dirigió directamente al presidente Obama cuando pidió que «haga lo correcto» y acabe «la guerra» que, a su juicio, EEUU ha emprendido contra Wikileaks y otras entidades o personas que filtran información. No se olvidó de Bradley Manning –cuya mención arrancó aplausos– el soldado acusado de filtrar a Wikileaks miles de documentos secretos.

ÁNIMO DE LUCHA / Antes de la aparición de Assange, Baltasar Garzón, abogado del australiano, explicó que su cliente, del que dijo que está «con ánimo de lucha», le había dado «instrucciones para que iniciara acciones legales para reclamar los derechos que están siendo violentados de Wikileaks y de Assange». Garzón no ha detallado qué acciones emprenderá, pero a su juicio el proceso «no puede concluir de otra forma que no sea la entrega de salvoconducto», que permitiría a Assange abandonar la legación ecuatoriana.
Garzón aseguró que Assange «nunca ha rehuido contestar a las autoridades judiciales suecas, solo solicita unas garantías» que hasta la fecha no han sido concedidas. Garzón se refirió al hecho de que Assange pidió prestar declaración desde el Reino Unido, lo que Suecia rechazó. El país nórdico busca su extradición para interrogarlo sobre las alegaciones de haber agredido sexualmente a una mujer y haber violado a otra. Assange mantiene que las relaciones fueron consentidas.