EL ENCUENTRO DE SAN MAMÉS

Los jugadores del Betis celebran el cuarto tanto conseguido por Pozuelo, ayer en el estadio de San Mamés de Bilbao. (EFE / MIGUEL TOÑA)
 

El Betis aprovecha las dudas del Athletic

Beñat fue determinante y Javi Martínez y Llorente estuvieron en la grada

IGOR SANTAMARÍA
BILBAO
 
El Betis confirmó ayer en San Mamés su condición de bestia negra de Marcelo Bielsa. Tres veces se ha enfrentado el equipo sevillano al Athletic desde que el técnico argentino dirige al conjunto bilbaíno y en las tres ha conseguido la victoria. Como ocurrió en las dos confrontaciones de la pasada temporada, los hombres de Pepe Mel sumaron de nuevo los tres puntos. En esta ocasión marcando, por vez primera en su historia, cinco goles en la Catedral .
La derrota ante el Betis incrementa, todavía más, la convulsa situación en la que está sumido el Athletic en las últimas semanas, desde que estallaron los casos de Javi Martínez y de Fernando Llorente. Ninguno de los dos fueron convocados por Bielsa para este encuentro. Aunque se había especulado con la posibilidad de que ambos –fuertemente increpados por un sector de la afición rojiblanca en las vísperas del choque– no acudieran a San Mamés, tanto el central y centrocampista como el delantero vieron el partido desde la grada, como los lesionados Amorebieta y Muniain.
Consciente de las dudas que acucian al Athletic, el Betis saltó al campo dispuesto a aprovechar la ocasión, que tan propicia parecía. Bien plantado sobre el terreno de juego y magníficamente dirigido en el mismo por Beñat –que podría haber disputado su último encuentro con la camiseta del cuadro bético dado el interés del Hoffenheim y del propio club vizcaíno, en cuya cantera se formó–, media hora le bastó para situarse con 0-3 en el marcador, con goles de Rubén Castro, de Jorge Molina y del propio Beñat.
El primer tanto estuvo propiciado por un claro error de Iturraspe. El fallo le costó ser sustituido por el joven Galarreta, que de esta forma hacía su debut en Primera División. Además, De Marcos e Iñigo Pérez intercambiaron sus posiciones. Los cambios no mejoraron al Athletic en lo que restaba de primera parte. Al contrario, recibió dos goles más.
La segunda mitad fue distinta. La entrada de Ibai Gómez y Aduriz, unida al cambio de actitud general del equipo, dieorn otro aire al Athletic. Recién reanudado el juego De Marcos acortó distancias. Después, el central San José cabeceó dos saques de esquina de Gómez y restableció la igualdad en el electrónico. Con un cuarto de hora por delante, parecía que el Athletic iba a ser capaz de consumar la remontada porque el Betis estaba tocado . Ocasiones tuvo para ello. Pero no las aprovechó. Quizá por eso Bielsa dijo en la conferencia de prensa posterior que «tuvimos falta de oficio para tener paciencia a la hora de superar los malos momentos y aprovehar los buenos».
Quien sí sacó partido a las suyas fue de nuevo el Betis, que acusó positivamente la entrada de Pozuelo, autor del cuarto gol andaluz. La segunda diana de Molina cerró la goleada y el merecido triunfo bético.