NUEVA DIATRIBA VERBAL DE TEHERÁN

Jamenei, sentado, durante su discurso, flanqueado por el presidente Ahmadineyad (centro) y dos dirigentes. (AFP)
 

El líder supremo de Irán califica a Israel de «tumor canceroso»

«Desaparecerá el régimen sionista falso y superfluo», advierte un belicista Jamenei

ANA ALBA
JERUSALÉN
 
El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, calificó nuevamente ayer a Israel de «tumor canceroso en el corazón del mundo musulmán»·, en una recepción en Teherán a la que asistieron diplomáticos de países islámicos con motivo de la fiesta musulmana del Eid al-Fitr, que marca el fin del mes de ayuno de Ramadán.
Jamenei afirmó que «Al-Quds (Jerusalén) y la Palestina oprimida» son las dos cuestiones más importantes para el mundo musulmán, que debe mantenerse unido y no dejar que lo dividan «las potencias hegemónicas» –como define a EEUU y a sus aliados europeos– que han «creado el tumor canceroso del sionismo (Israel) en el corazón del mundo musulmán» para dominarlo.
Las palabras de Jamenei, difundidas por la agencia iraní Irna, se añaden a la retahíla de declaraciones que en los últimos días se han intercambiado dirigentes iranís e israelís con el telón de fondo de un posible ataque israelí a las instalaciones nucleares de Irán.
A la retórica belicista se sumó también el grupo chií libanés Hizbulá, aliado de Teherán, que prometió atacar a Israel con una lluvia de misiles si el Ejército israelí bombardeaba Irán. «Digo a los israelís que tienen un número de objetivos que se pueden alcanzar con proyectiles de precisión... que nosotros tenemos», advirtió el secretario general de Hizbulá, Hasán Nasrala, quien subrayó que sus armas pueden matar a «miles de israelís».
Jamenei dejó claro que sus esperanzas están puestas en «el despertar islámico» –como denomina a la Primavera Árabe–, que permitirá «acabar con el inventado régimen sionista (Israel)», al que considera «un peligro para toda la humanidad». «Todos los gobiernos musulmanes y naciones, así como las élites políticas y culturales, tienen que estar atentas al peligroso complot que pretende tapar el tema principal (Palestina) y a los intentos de difuminar las realidades fomentando las diferencias» entre los musulmanes, indicó Jamenei en una aparente referencia al debate que existe sobre el programa nuclear iraní y las diversas posiciones de los países musulmanes al respecto.
El 3 de febrero, el líder supremo iraní ya dijo que Israel era un «tumor canceroso que se debe cortar y que será cortado con la ayuda de Dios», idea que repitió el jueves pasado en la víspera del Día de Jerusalén, que se celebra en Irán en solidaridad con el pueblo palestino. «La luz de la esperanza brillará sobre la cuestión palestina y esta tierra islámica será devuelta a la nación palestina y el régimen sionista falso y superfluo desaparecerá del paisaje geográfico», señaló Jamenei hace cuatro días.

MARCHA IRANÍ POR JERUSALÉN / En la misma ocasión, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, tildó a Israel de «tumor canceroso» en el discurso que pronunció en la Universidad de Teherán ante una multitud concentrada en una marcha por Jerusalén. Ahmadineyad dijo que la existencia de Israel era «un insulto a toda la humanidad».
El mandatario iraní también atacó a las «potencias arrogantes»
–EEUU y sus aliados occidentales–: «Están cayendo, y su insistencia en el aventurerismo y en violar los derechos de otras naciones no las salvará», aseguró.
Las declaraciones de los líderes iranís provocaron el rechazo del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, que las condenaron y subrayaron que nadie puede cuestionar el derecho de Israel a existir.
Desde hace semanas, se vuelve a especular con la posibilidad de un ataque de Israel a Irán antes de las elecciones presidenciales de EEUU, que se celebran en noviembre. Ayer, el diario israelí Haaretz informó de que las marinas de guerra israelí y norteamericana realizaron la semana pasada durante cuatro días maniobras navales en el mar Mediterráneo oriental, en un simulacro de rescate conjunto que incluyó fuego real y en el que llegaron a participar destructores.